domingo, 10 de junio de 2018

EL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO (XI) - El Discipulado en la Nueva Era Vol. II - (1)


Este artículo es la continuación de El Dolor y el Sufrimiento (X)

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Como en otras ocasiones, para realizar este estudio he intentado hacer una recopilación exhaustiva de extractos de todos los libros del Maestro y de Alice A. Bailey (25) que tratan sobre estos temas, aunque dada la extensión de toda la obra del Tibetano, podría ser que faltase algún fragmento.

Cada fragmento viene precedido por el título del libro, capítulo y/o sección de donde procede el texto, por si se desea ampliar la información mas allá de lo relacionado estrictamente con el tema.

Las conclusiones (cuando las haya) son personales, por tanto, como tales no tiene porque estarse de acuerdo con las mismas. Son reflexiones e interpretaciones propias de los extractos del Tibetano.

En la última entrada que se publique sobre el tema, si lo deseáis, podréis descargaros la recopilación completa en un documento en formato pdf.

Espero que la lectura de estos artículos (que iré publicando progresivamente al ser demasiado extensa toda la recopilación) pueda seros de utilidad.


Dani

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EL DISCIPULADO EN LA NUEVA ERA – VOL. II (1955)


Se acrecienta y continuará acrecentándose la tensión del mundo (*); aumenta la ansiedad y no hay señales de que aminore; la hora más oscura de la vida humana está sobre nosotros y con frecuencia conduce al ansioso discípulo a una experiencia -terrible aunque hermosa- designada como "la oscura noche del alma". Esta oscura noche adquiere diferentes formas y distintos grados de intensidad, de acuerdo al rayo, al tipo y a la etapa de evolución del discípulo. Nadie puede eludirla. Si se reflexiona detenidamente sobre la descripción que dan los místicos en el trascurso de las edades, encontrarán un error. En el pasado hicieron resaltar el sufrimiento experimentado y la agonía padecida por la personalidad. En realidad y desde el punto de vista de los hechos, ésa no es la verdadera noche oscura. La real "noche oscura”, es la del alma, cuando participa del dolor de toda la humanidad, de su agonía, por la separación existente entre la humanidad y Dios (separación basada en la ilusión, pero no en la realidad), y de la desesperación humana al dirigirse hacia un Dios aparentemente sordo. El dolor, la agonía y la desesperación de la personalidad, son cosas muy distintas que no conciernen a la totalidad del dolor y sufrimiento a que está sometido el género humano.” (126)

(*) El libro fue escrito en 1955

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Uno de los problemas que enfrentan los discípulos en estos momentos de tensión mundial, es mantener el correcto sentido de proporción, que conduce a desarrollar correctamente la actividad paralela -la actividad del discípulo interno y el trabajo del hombre externo. La meta consiste en lograr el perfecto equilibrio y no resulta fácil alcanzarlo. En todos los momentos de agonía y hecatombe mundiales (como el que experimentamos hoy), aparece un tercero y paralelo aspecto de la vida, que complica el problema del discípulo, al cual ya considera muy difícil y provocador. Dentro del hombre tenemos al discípulo interno, orientado conscientemente hacia la Jerarquía y la vida del reino de Dios, y también al atareado hombre externo preocupado con las distintas actividades, desempeñando la parte del ciudadano inteligente, tratando siempre de cumplir con su responsabilidad nacional y grupal; además tenemos al sufriente ser humano emocional, frecuentemente perplejo ante la agonía del mundo, reaccionando penosamente ante el dolor y la angustia de sus semejantes, horrorizado por los terribles resultados sicológicos de la guerra mundial, los impactos y complejidades sicológicos, estupefacto ante el presente y abrumado por el temor al futuro. Cuanto más pueda abarcar, mayor será su tensión y dolor; cuanto más avanzado esté en el Camino, más agudas serán sus reacciones, y cuanto más piense y proyecte para el futuro, verá con mayor claridad las posibilidades inminentes. No espero que suceda lo contrario; esta triple posición que inevitablemente deben adoptar, si son verdaderos discípulos, ofrece la oportunidad para la integración planeada e invita a que se hagan cargo de la parte individual que les corresponde en la responsabilidad y comprensión jerárquicas.” (127)

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“…Las instrucciones personales son ahora más completas y les recomiendo considerarlas como instrucciones que deben cumplirse. Leer constantemente, ser conscientes de las instrucciones y las enseñanzas que luego no son aplicadas activamente en el plano externo, demuestra simplemente evadir la realidad. A no ser que las instrucciones del maestro obtengan una respuesta experimental, los lazos ashrámicos se aflojarán y con el tiempo el discípulo entrará en un intervalo (a veces muy prolongado, involucrando varias vidas), donde irá a la deriva, leyendo y pensando, inactivo, con absorta y placentera atención, sin sufrir el dolor de la realización.…” (128)

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“El cese de los "grandes sonidos de los aspectos materiales" -el ruido de la guerra y de las explosiones y el clamor de la humanidad sufriente-, traerá una extraña y falsa paz que, al mismo tiempo, creará un canal para el acercamiento de las nuevas energías y fuerzas espirituales que -dirigidas por la Jerarquía- afluirán a la familia humana y traerán estímulo, receptividad y aspiración espirituales y una gran disposición hacia lo nuevo.…” (129)

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 “Los discípulos son también sensibles a otros factores de naturaleza más subjetiva, siendo algunos de ellos los siguientes:

1. El vórtice astral o emocional que la humanidad estableció inevitablemente como resultado del dolor captado, a través del cual debe pasar el discípulo observador.…” (130)
           
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“El trabajo de la red de luz y buena voluntad enfocado en el plano de la mente, consiste en utilizar este conocimiento a fin de afectar a la conciencia pública. Éstos son puntos que deberían ser simplificados y gradualmente enseñados con el más claro lenguaje a todos los miembros de Triángulos. El trabajo de Triángulos consiste en trabajar con las mentes de los hombres y con un factor empleado y explotado en todas partes por los dirigentes; el esfuerzo estriba en plasmar en las mentes ciertas ideas necesarias para el progreso humano. La gente reconoce la oscuridad y el sufrimiento actuales y, por lo tanto, dan la bienvenida a la luz; los hombres están cansados de odiar y luchar y, en consecuencia, dan la bienvenida a la buena voluntad.” (131)

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“…El agotamiento de la emoción y su trasferencia -como fuerza- al corazón, para ser trasmutada allí en energía de amor, se emprendió simbólicamente durante la época en que la humanidad estaba desarrollando nuevos reconocimientos. La humanidad, mediante el agotamiento de la energía emocional (incidental a la agonía de la guerra), es actualmente mucho más consciente del corazón que en cualquier otro momento de su historia. ¿Llegaron ustedes a comprender esto y la oportunidad que se les presentó?

El mundo de los hombres estuvo sometido a tanta tensión y sufrimiento, que centenares de miles de personas en casi todos los países, "nada sentían" -real o imaginariamente- y el centro plexo solar no aceptaba o absorbía nada más. Al que sufría sólo le quedaba el consuelo de que los hombres de todas partes estaban en la misma situación y la participación en común del sufrimiento unió a todos los hombres, sin tener en cuenta nacionalidad, religión o clase.

Por lo tanto, por primera vez en la historia, la humanidad empezó a reconocer una fase definida de la universalidad; el género humano, como un todo, empezó a "participar en la reacción del corazón". Esto era tan general y agudo que el corazón -como irradiación motivadora- se convirtió en un punto de enfoque humano. Uno de los primeros frutos del sufrimiento universalmente compartido, apareció en la Tierra, y con su aparición disminuirá grandemente todo sufrimiento futuro." (132)

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“Debe enseñarse a los discípulos el trabajo de presentación y de relación entre el tiempo y el acontecimiento. Un correcto sentido cronológico es algo que debe cultivar todo aquel que trabaja para la Jerarquía. Sin embargo, antes de poder realizarlo, debe él mismo reconocer y trabajar con ideas, aprender el método de acercamiento y el consiguiente empleo de la "nube de cosas conocibles" (a la que Patanjali se refiere) y luego traducir estas ideas, con las cuales hizo contacto, en ideales prácticos. A medida que transcurre el tiempo esta "nube" será más comúnmente reconocida; los científicos comenzarán a darse cuenta que esa nube es el verdadero origen o manantial de todas las ideas e inspiraciones que posibilitan su trabajo y también empezarán a desarrollar la técnica de la concentración dirigida, que les permitirá llegar a la fuente de las ideas y obtener beneficios de la misma.

Al principio se hace contacto con estas ideas como si fueran vagas percepciones o remotas profecías; cuando entran en contacto con ellas los eclesiásticos de cualquier religión mundial, estas ideas son normalmente interpretadas en forma demasiado literal, siendo por lo tanto engañosas, lo cual ha sido responsable de gran parte del sufrimiento del mundo. El método científico evita que el hombre de ciencia cometa ese error.” (133)

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“La interpretación cristiana de la Voluntad de Dios y de la significación del sacrificio, se basa realmente en la rebeldía y negación humanas que sólo ve en la vida espiritual la ignorante aceptación de la inescrutable Voluntad divina; implica también la creencia en la necesidad de sentir dolor y sufrimiento por el sacrificio, en el sentido de repudiar totalmente todo lo que se ha considerado bueno y útil, deseable y placentero. Esta rebeldía ha matizado toda presentación de lo que los teólogos cristianos consideran como Voluntad de Dios, e implica la ineludible imposición de la Voluntad de una Deidad trascendental, conduciendo en forma inevitable (aunque no del todo concluyente) a la terrible y simbólica muerte del Cristo en la Cruz y a la dolorosa vida sacrificada del hombre espiritual. La iglesia ha dado mucha enseñanza sobre la necesidad de que la voluntad humana se someta a la voluntad divina; sin embargo, poco o nada enseña sobre el empleo gozoso de la voluntad del Cristo, inmanente en cada forma y peculiarmente activa en la forma de la humanidad, por lo tanto, susceptible de emplearse gozosa y comprensivamente. No contiene la idea de que el sacrificio significa infelicidad, ni de que es un proceso gozoso de "santificar" el deseo; los teólogos se niegan a reconocer que no captan ni comprenden que la liberación de la energía confinada y aprisionada en el plano astral, se convierte en servicio iluminado en los demás planos.” (134)

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 “El tema de la redención (que subyace en todos los procesos iniciáticos) está oculto en las responsabilidades kármicas de Sanat Kumara; una etapa tras otra y una iniciación tras otra, el discípulo llega a comprender el significado de la redención. Ante todo aprende a redimir su triple personalidad; luego el concepto se amplía en líneas paralelas, a medida que trata de redimir a sus semejantes; posteriormente comparte el trabajo redentor vinculado a todo verdadero esfuerzo jerárquico y se convierte en "parte activa de un Ashrama redentor". En iniciaciones posteriores, y después de la quinta Iniciación de la Revelación, percibe con una nueva claridad algunas de las deudas kármicas que indujeron al Logos Planetario a crear este planeta de sufrimiento, angustia, dolor y lucha; entonces comprende (con alegría) que este pequeño planeta tiene esencialmente un propósito y técnicas excepcionales y que sobre y dentro de él; (si pudiera penetrar debajo de la superficie) se está llevando a cabo un gran experimento redentor; sus principales factores complementadores y agentes científicos son los "hijos de la mente que eligieron ser hijos de los hombres y, sin embargo, siguen siendo por toda la eternidad Hijos de Dios". Estos "hijos de la mente" fueron elegidos en esa legendaria época en que vino a la existencia el cuarto reino de la naturaleza, para desarrollar la ciencia de la redención. Hay una significación verdaderamente histórica y espiritualmente esotérica en las palabras de El Nuevo Testamento, de que "toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora..., aguardando la manifestación de los hijos de Dios". San Pablo se refiere en ella al propósito planetario y a la insistente decisión de los hijos de Dios, de que oportunamente -a medida que rediman la sustancia, la materia y la forma, probando así la posibilidad de esa redención por medio de sus propias personalidades transfiguradas- su recompensa podría ser la manifestación eventual como expresión de la divinidad. Con ese propósito y ese objetivo en vista, instituyeron el gran proceso evolutivo de la iniciación, estableciendo continuidad de revelación e iluminación. En realidad, el lapso en que se recibe la iniciación final, es simplemente la culminante y triunfal demostración de la comprensión y el propósito de todas las experiencias pasadas; el cumplimiento (por el Iniciador Uno) de la primera promesa hecha a los "hijos de la mente", cuando originalmente comenzaron su trabajo redentor, y que consiste en "una repentina y luminosa glorificación individual y su fusión con la gloria del todo durante la iniciación".” (135)

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(126) Sección Uno. Instrucción Grupal. Agosto de 1942 (pág. 36)
(127) Sección Uno. Instrucción Grupal. Septiembre  de 1943 (pág. 40)
(128) Sección Uno. Instrucción Grupal. Septiembre  de 1943 (pág. 44)
(129) Sección Uno. Instrucción Grupal. Septiembre  de 1943 (pág. 45)
(130) Sección Uno. Instrucción Grupal. Enero  de 1946 (pág. 67)
(131) Sección Dos. Enseñanzas sobre la Meditación. Octava Parte (pág. 156)
(132) Sección Dos. Enseñanzas sobre la Meditación. Décima Parte. Primera Meditación... Control del Corazón... Trasferencia (pág. 164)
(133) Sección Dos. Enseñanzas sobre la Meditación. Décima Parte. Quinta Meditación... Precipitación... Recepción (pág. 169)
(134) Sección Tres. Enseñanzas sobre la Iniciación. Octava Parte. Puntos de Revelación. El Segundo Punto de Revelación: La Voluntad es una expresión de la Ley del Sacrificio. (pág. 332)
(135) Sección Tres. Enseñanzas sobre la Iniciación. Novena Parte. (pág. 336)


CONTINUARÁ

domingo, 3 de junio de 2018

EL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO (X) - El Discipulado en la Nueva Era Vol. I


Este artículo es la continuación de El Dolor y el Sufrimiento (IX)

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Como en otras ocasiones, para realizar este estudio he intentado hacer una recopilación exhaustiva de extractos de todos los libros del Maestro y de Alice A. Bailey (25) que tratan sobre estos temas, aunque dada la extensión de toda la obra del Tibetano, podría ser que faltase algún fragmento.

Cada fragmento viene precedido por el título del libro, capítulo y/o sección de donde procede el texto, por si se desea ampliar la información mas allá de lo relacionado estrictamente con el tema.

Las conclusiones (cuando las haya) son personales, por tanto, como tales no tiene porque estarse de acuerdo con las mismas. Son reflexiones e interpretaciones propias de los extractos del Tibetano.

En la última entrada que se publique sobre el tema, si lo deseáis, podréis descargaros la recopilación completa en un documento en formato pdf.

Espero que la lectura de estos artículos (que iré publicando progresivamente al ser demasiado extensa toda la recopilación) pueda seros de utilidad.


Dani

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EL DISCIPULADO EN LA NUEVA ERA – VOL. I (1944)



“Quienes se preparan para la iniciación deben aprender a actuar conscientemente con el espejismo; tienen que trabajar eficazmente con la verdad presentada, ignorando cualquier dolor o sufrimiento o dudas mentales, incidentales a la rebeldía y a la limitación de la personalidad, y deben cultivar esa "indiferencia divina" hacia las consideraciones personales característica del iniciado entrenado.” (105)

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“…¿Cuándo aprenderá el discípulo que esa condición en que se adopta la actitud de "no me importa" y una especie de indiferencia, es uno de los medios más rápidos para liberar al yo de las demandas de la personalidad? Esta actitud de "no me importa" no afectará la disposición del discípulo hacia otras personas. Es la actitud que adopta la personalidad reflexiva e integrada del discípulo hacia el cuerpo astral o emocional, llevándolo a asumir la posición de que nada que produzca reacción, dolor o angustia al cuerpo emocional, tiene importancia. Estas reacciones son simplemente reconocidas, vividas y toleradas, pero no se permite que constituyan una limitación. Todos los discípulos deberían reflexionar sobre lo que acabo de decir. El proceso se basa en la creencia profundamente arraigada de la supervivencia del Ser inmortal dentro del alma y la personalidad.” (106)

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“Les recomiendo, por lo tanto, eliminar de sus mentes toda censura y mal pensamiento, para que puedan alcanzar una actitud de divina indiferencia hacia las efímeras y pasajeras personalidades y el caos existente en todas partes, esforzándose por sintonizar la actitud de la Jerarquía. Esto implica acentuar el aspecto conciencia y observar cuidadosamente todo lo que ocurre bajo la superficie -procurando despertar y estimular a las masas, hasta ahora inconscientes, para que entren en una actividad mental más pronunciada. Los acontecimientos que tienen lugar en todos los países lo están logrando con gran rapidez; la humanidad se está vivificando, y su conciencia se está despertando acerca de los valores subjetivos. La Jerarquía se ve en apuros para satisfacer la creciente necesidad que tiene la humanidad de ser guiada. La sensibilidad de la raza humana (como resultado de la insuficiencia económica de la guerra, la ansiedad y el dolor) se está haciendo tan aguda, que quienes trabajamos en el aspecto interno debemos apresurarnos a plasmar la correcta impresión en los síquicos sensitivos y despiertos. De allí nuestro esfuerzo para crear estos grupos y utilizar a personas como ustedes que, teóricamente, son inofensivas, aunque en realidad están llenas de prejuicios y juzgan ligeramente. Pero debemos utilizar el material que tenemos a mano y eso nos entorpece grandemente en todo momento.” (107)

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 “…El correcto empleo de las siete energías pránicas eliminará con toda seguridad la enfermedad y los males corporales y aliviará los dolores del vehículo físico humano.” (108)

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 “La nueva era está muy cerca y somos testigos de los dolores del parto de una nueva cultura y civilización. Lo viejo e indeseable debe eliminarse, y de estas cosas indeseables, los primeros que deben desaparecer son el odio y el espíritu de separatividad.” (109)

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Podría enumerar otras cosas de naturaleza más individuales, pero deseo poner el énfasis sobre las aceptaciones que motivaron o debieran motivar sus actitudes, pidiéndoles no dar tanta importancia a la idea de ser "aceptados por un Maestro". Esta idea y la enseñanza de muchos grupos esotéricos ha ocasionado grandes errores, malos entendidos, sufrimientos y desilusiones. Al discípulo se lo entrena sobre ciertos factores muy importantes, y no sobre su relación con el Maestro….” (110)

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“A quienes se encuentran en medio de la hoguera del dolor (y son legión), de la agonía, la ansiedad y la angustia -y la ven en todas partes y tratan de mantenerse firmes en medio de todo- les digo: Las apariencias no siempre representan lo que verdaderamente son; lo que rompe y perturba la vida de la personalidad es con frecuencia el agente liberador, si es correctamente comprendido; lo que surja cuando las Fuerzas de la Luz disipen la oscuridad del mundo, demostrará la naturaleza inmortal del espíritu humano.



…/…



No somos ciegos ni nos despreocupamos. Sabemos, no obstante, que hay males peores que la muerte y el dolor. Sabemos que éste es el momento de mayor oportunidad para la humanidad, y que si los hombres pasan triunfalmente a través de ellos y (por la fuerza de sus propias almas) superan el actual mal, entonces la evolución de la humanidad se acelerará más allá de lo que se creyó posible, lo cual constituirá la liberación alcanzada e iniciada por la humanidad misma. Esto tiene tanta importancia en la vida del género humano como en la vida del discípulo individual. Al hombre no se le debe privar de la ocasión ni de la oportunidad; los valores espirituales y eternos que ha adquirido tienen mucha más importancia que su momentánea agonía.



Cuando piensan que Nosotros estamos en los denominados seguros retiros, quizás no lleguen a comprender que la capacidad de identificarse con todo cuanto hoy implica dolor en el mundo, más la sensibilidad de Quienes están vinculados con la Jerarquía, respecto a las desafortunadas condiciones de la humanidad, constituye para Ellos una suprema agonía espiritual permanecer inactivos.” (111)

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“…El discipulado implica responsabilidad, y que se desarrolla a su vez mediante el sufrimiento. Esto lleva inevitablemente al desapego.…” (112)

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“El sendero de los Salvadores del Mundo es siempre arduo; el camino de los Sensitivos Divinos está lleno de sufrimiento y dolor.” (113)

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 “…el sendero de los Salvadores del Mundo es arduo, debido principalmente al poder de sufrir que posee el tipo de segundo rayo. Esto lógicamente es en sí mismo el principio de la manifestación y contiene la clave de la existencia. De allí la capacidad que posee la persona que pertenece a este rayo de "sufrir para alcanzar la meta, soportar la carga del mundo, aprender -identificándose con los demás- el desapego, el cual neutraliza el dolor a medida que pasa el tiempo".” (114)

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“…La tendencia del ser humano es padecer y sufrir y eventualmente esto debe ser anulado, siendo uno de los problemas que la Jerarquía enfrenta cuando, en la actualidad, trata arduamente de sacar al género humano del pantano en que se encuentra. La "tendencia al sufrimiento", que tiene como fundamento una actitud mental, es un hábito tan antiguo que al hombre le resulta inconcebible que exista un punto de vista distinto y una reacción totalmente diferente hacia los asuntos de la vida. …” (115)

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“…Todo sufrimiento debido a la supersensibilidad indica autocentralización….” (116)

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“Poco podemos hacer cuando las pruebas, el profundo dolor y la ansiedad, abruman al discípulo, excepto permanecer a su lado con amor, enviarle pensamientos curativos y evocar la fortaleza interna del alma para que puedan emplearse los vehículos.” (117)

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“EL DISCIPULADO Y EL DOLOR



Los hijos de Dios, que saben, ven y oyen (y sabiendo, saben que saben), sufren el dolor de la limitación consciente. En las más recónditas honduras del ser consciente, corroe profundamente el encono por la libertad perdida. Dolor, enfermedad, pobreza y pérdida son vistos tal como son, por lo cual se revela todo hijo de Dios. Sabe que en sí mismo, antes de ser prisionero en la forma, no conocía el dolor. Enfermedad y muerte, corrupción y dolor no le llegaban. Las riquezas del universo eran suyas, no sabía de pérdidas.



"Las vidas que entran en la forma juntamente con las vidas autoconscientes, las vidas dévicas que construyen las formas habitadas por todos los hijos de Dios, no conocen dolor, pérdida o pobreza. Una forma se descompone, otras formas se retiran y carecen de lo necesario para nutrir y mantener fuerte lo externo. Pero al carecer de voluntad e intención planificada, no se sienten incómodos ni demuestran una definida rebeldía“.



Cabe aquí una palabra respecto al dolor, aunque nada abstruso diré sobre la evolución de la jerarquía humana a través del dolor. Los devas no sienten el dolor como el género humano. La frecuencia de su ritmo es más constante, aunque está de acuerdo a la ley. Aprenden dedicándose al trabajo de construcción, incorporándose a la forma de lo que construyen. Crecen apreciando las formas construidas, y gozan de ellas y del trabajo realizado. Los devas construyen y la humanidad destruye, y en el descontento el hombre aprende mediante la destrucción de las formas. Así llega a conocer el trabajo de los grandes Constructores. El dolor de la lucha ascendente, a través de la materia, conduce al hombre hasta los Pies del Logos; el dolor se produce cuando sigue la línea de mayor resistencia, alcanzando así la cima de la montaña; el dolor es la destrucción de la forma y la obtención del fuego interno; el dolor es el frío del aislamiento que conduce al calor del Sol central; el dolor es quemarse en la hoguera para conocer finalmente la frescura del agua de la vida; el dolor es el viaje al país lejano, que da por resultado la bienvenida al Hogar del Padre; el dolor es la ilusión de haber sido desheredado por el Padre, que impele al Hijo Pródigo directamente al corazón del Padre; el dolor es la cruz de la pérdida total que devuelve las riquezas de la abundancia eterna; el dolor es el acicate que impele al esforzado constructor a llevar la construcción del Templo a la total perfección.



El dolor se aplica de muchas maneras y conduce al alma humana de la oscuridad a la luz, de la esclavitud a la liberación, de la agonía a la paz. Esa paz, esa luz y esa liberación, dentro de la armonía ordenada del cosmos, pertenecen a todos los hijos de los hombres.” (118)

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“EXTRAÍDO DEL ANTIGUO COMENTARIO



"Las sedantes aguas refrescan. Lentamente traen alivio, abstrayendo la forma de todo lo que puede ser tocado. El calor febril estremecedor del deseo largamente reprimido, cede al fresco trago. El agua y el dolor se anulan recíprocamente. Largo es el trago refrescante.



"El fuego ardiente libera de todo lo que obstruye el camino de la vida. Llega la bienaventuranza, le sigue el fuego, como fuego sobre las aguas. El agua y el fuego se mezclan y producen la gran Ilusión. La niebla es el producto de la bruma, y el vapor y el ruido, que velan la luz, ocultan la verdad e interceptan al Sol.



"El fuego arde vorazmente. Desaparecen el dolor y las aguas. Aparecen el frío, el calor, la luz del día, la radiación del sol naciente y el perfecto conocimiento de la Verdad.



"Éste es el sendero para todos los que buscan la Luz. Ante todo, la forma y todos sus anhelos. Luego el dolor. Después las aguas sedantes y el surgimiento de un pequeño fuego. Aumenta el fuego, el calor está activo y dentro de la pequeña esfera realiza su ígneo trabajo. También se ve la humedad; a la densa niebla y al dolor se añade una penosa confusión, porque quienes emplean el fuego de la mente durante la primera etapa, están perdidos dentro de una luz ilusoria.



"Aumenta terriblemente el calor; luego se pierde la capacidad de sufrir. Cuando se trasciende esta etapa llega directamente el brillo del Sol y la clara y brillante luz de la Verdad. Éste es el sendero de retorno hacia el centro oculto.



"Aplica el dolor. Pide fuego, oh Peregrino, en un país extraño y desconocido. Las aguas limpian el barro y el limo de la naturaleza. Los fuegos consumen las formas obstaculizadoras que tratan de retener al peregrino, trayendo la liberación. Como si fuera un río, las aguas vivientes arrastran al peregrino hacia el Corazón del Padre. El fuego destruye el velo que oculta el Rostro del Padre".” (119)

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“La visión que muchos tienen de la influencia y el trabajo del Avatar, es la de una Gran Aparición que daría fin a toda contienda, inauguraría una nueva era de paz y buena voluntad, apaciguaría los corazones de los pueblos y conduciría al género humano a los reinos de la belleza y la felicidad. También culminarían los anhelantes deseos de innumerables mentes en el transcurso de las épocas y sería el consuelo para una humanidad atribulada; amaría y trataría dulcemente a Su propio pueblo; expulsaría a los malhechores de la faz de la Tierra, para evitar que éstos alteren nuevamente la paz del mundo.



Debo decirles que ésta no es una visión de la realidad, sino que se basa en las interpretaciones teológicas y en el egoísmo humano y se funda en el sufrimiento del género humano como también en el fracaso de los discípulos y aspirantes de todas partes en captar la verdadera naturaleza del amor y la visión real del Plan jerárquico.



Él traerá el Fuego del Amor y emitirá el mensaje del fuego purificador; no impartirá enseñanza sobre las aguas purificadoras, como sucedió hasta ahora, respecto a esta verdad simbólicamente impartida; propagará el fuego que consume y destruye todas las barreras en la naturaleza humana y todas las vallas separatistas entre individuos, grupos y naciones.” (120)

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“La tarea del Maestro consiste en estimular al mayor número posible de los que pertenecen a Su grupo, a fin de que trabajen firmemente en los niveles de actividad espiritual, donde el fuego de la voluntad de amar anima y predomina. Parte del ashrama se halla aún en las primeras etapas, luchando por comprender los fuegos de la mente, que deben ser primeramente captados y luego aplicada su esencia ígnea, antes de que el fuego de la voluntad de amar pueda afluir a través del discípulo.



Debe comprenderse que el trabajo del ashrama sigue su curso y que los discípulos e iniciados (de fervorosos corazones) continúan trabajando sin impedimentos. Esto abarca la reacción individual de los miembros de un ashrama. Pero cuando todo el grupo con vehemente amor vive como almas, entonces el ashrama se convierte en un centro vital o vórtice de fuerza dinámicamente efectivo. Los Maestros que trabajan aplicando el método de formar ashramas, se esfuerzan por lograr, lo más rápidamente posible, esta unidad de amor e intención (voluntad). Sólo el principiante se preocupa de su efecto individual en un ashrama. El discípulo entrenado y liberado se preocupa del esfuerzo que debe realizar y la tarea que debe llevar a cabo. La personalidad de un discípulo individual sufre si sus hermanos de grupo no comprenden ni detienen la fogosidad de sus mentes, pero continúa firmemente con su trabajo, manteniendo incólume su eficacia personal, como unidad servidora. Sabe que algún día todos se liberarán de sí mismos. Mientras tanto trabaja para neutralizar su influencia, y en ese sentido su tarea es más pesada, pero sabe también que están en camino de comprenderlo y que por el momento no pueden evitar ver en él y hasta en su Maestro, los mismos defectos que predominan en ellos, pues, hermano mío, vemos en otros, aunque no exista. Los discípulos deben aprender a diferenciar entre la verdadera percepción analítica y lo que se denomina crítica. Un Maestro no critica a los miembros de Su ashrama. Procura analizar los puntos que pueden obstaculizar la utilidad del servicio que presta el ashrama. Existe una diferencia fundamental entre esta ayuda constructiva y la crítica basada en un sentido de superioridad personal y en el hábito de buscar defectos.” (121)

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“El Maestro también espera un esfuerzo por parte de Sus discípulos, y a fin de trabajar generosamente en escala mayor, respecto a Su trabajo en el mundo de los hombres, les permite trabajar como desean, pero ciertamente espera que el esfuerzo se haga en las líneas de la actividad específica que constituye Su intención. Para lograr este esfuerzo vital y enérgico debe existir la facilidad de enfocarse en el trabajo y sus necesidades y desarrollar el poder de colaborar con quienes están empeñados en una tarea similar. Esto involucra además impersonalidad y correcto enfoque. Actualmente el Maestro busca a quienes se consagran a las necesidades de la humanidad en estos días de agonía humana, lo cual implica sensibilidad al dolor mundial, a medida que se manifiesta día tras día en los asuntos mundiales; requiere también una "divina indiferencia" a los acontecimientos externos de la vida del pequeño yo, y un sentido de proporción que permita al discípulo ver sus pequeños asuntos personales -físicos, emocionales y mentales- en términos de la totalidad. Así nuevamente llegamos a la impersonalidad –esta vez la impersonalidad hacia las propias reacciones del hombre.” (122)

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“Un Maestro, y en mayor grado el Cristo, sufre mucho más por quienes están en Su propia morada que por los que están en el mundo externo; los aspirantes avanzados obstaculizan más Su trabajo que los pensadores inteligentes. Tengan esto bien presente. No fue la crueldad de los hombres en el mundo externo, lo que causó el profundo dolor del Cristo cuando estuvo en la Tierra; fueron Sus propios discípulos, además del dolor masivo -distribuido en todo el ciclo de vida, pasado, presente y futuro- de la humanidad.” (123)

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“…Es tan grande la integración humana, que hoy una persona o grupo no puede aislarse de las actividades y del bienestar humano. Tampoco es adecuada una actitud negativa para la solución de la presente crisis mundial. Los que se niegan a participar en el karma y el sufrimiento mundiales, hallarán inevitablemente que su progreso se demora, por apartarse de la gran marea de la fuerza espiritual que actualmente afluye en corrientes regeneradoras a través del mundo de los hombres….” (124)

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“…el nuevo ciclo que vendrá al finalizar la guerra (*) –la realidad de la existencia de la Jerarquía y el trabajo de los Maestros por intermedio de Sus discípulos—, debe ser llevado a conocimiento del público. Los discípulos de todas partes presentarán al mundo, acrecentadamente, el plan jerárquico para lograr la fraternidad, la vida y la inclusividad espirituales. Esto no lo realizarán apoyándose en las frases (tan prevalecientes entre los tontos), "el Maestro me ha elegido a mí”, o "el Maestro apoya mis esfuerzos”, o "soy el representante de la Jerarquía” sino mediante una vida de servicio, recalcando que los Maestros existen y que son conocidos por muchas personas; que el Plan consiste en el desarrollo evolutivo y el progreso educativo hacia una meta espiritual inteligente; que la humanidad no está sola y que la Jerarquía existe; que Cristo está con Su pueblo; que el mundo está lleno de discípulos ignorados, debido a que trabajan silenciosamente; que existe el nuevo grupo de servidores del mundo; que los hombres y mujeres de buena voluntad se hallan en todas partes; que a los Maestros no les interesa absolutamente las personalidades, sino que utilizan a hombres y mujeres pertenecientes a todas las tendencias, creencias y nacionalidades, siempre que los aliente el amor, sean inteligentes, tengan mentes entrenadas y posean además influencia magnética y radiante, lo cual atraerá a las personas hacia la verdad y la bondad, pero no hacia el individuo, ya sea Maestro o discípulo. Los Maestros no se preocupan, en absoluto, por la lealtad personal; están exclusivamente dedicados a aliviar el sufrimiento, a promover la evolución de la humanidad y a indicar los objetivos espirituales. Ellos no esperan el reconocimiento de Su trabajo ni la alabanza de Sus contemporáneos, sino sólo el acrecentamiento de la luz en el mundo y el desenvolvimiento de la conciencia humana.” (125)

(*) El libro fue escrito en 1944

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(105) Sección Uno. Charlas a los Discípulos. Tercera Parte (pág. 40)

(106) Sección Uno. Charlas a los Discípulos. Sexta Parte (pág. 67)

(107) Sección Uno. Charlas a los Discípulos. Séptima Parte (pág. 75)

(108) Sección Uno. Charlas a los Discípulos. Séptima Parte (pág. 78)

(109) Sección Uno. Charlas a los Discípulos. Octava Parte (pág. 82)

(110) Sección Uno. Charlas a los Discípulos. Octava Parte (pág. 90)

(111) Sección Uno. Charlas a los Discípulos. Novena Parte (pág. 106)

(112) Sección Dos. Instrucciones Personales a los Discípulos. B.S.D. Junio de 1936 (pág. 121)

(113) Sección Dos. Instrucciones Personales a los Discípulos. F.C.D. Julio de 1935 (pág. 148)

(114) Sección Dos. Instrucciones Personales a los Discípulos. F.C.D. Junio de 1936 (pág. 149)

(115) Sección Dos. Instrucciones Personales a los Discípulos. D.P.R. Septiembre de 1937 (pág. 372)

(116) Sección Dos. Instrucciones Personales a los Discípulos. S.R.D. Marzo de 1937 (pág. 517)

(117) Sección Dos. Instrucciones Personales a los Discípulos. S.R.D. Junio de 1938 (pág. 518)

(118) Sección Tres. Las Seis Etapas del Discipulado. Notas de Introducción. El Discipulado y el Dolor (pág. 620)

(119) Sección Tres. Las Seis Etapas del Discipulado. Notas de Introducción. Extraído del Antiguo Comentario (pág. 621)

(120) Sección Tres. Las Seis Etapas del Discipulado. Quinta Parte. Etapa II. El Discípulo que está en la Luz (pág. 661)

(121) Sección Tres. Las Seis Etapas del Discipulado. Quinta Parte. Etapa II. El Discípulo que está en la Luz (pág. 668)

(122) Sección Tres. Las Seis Etapas del Discipulado. Sexta Parte. Etapa III. El Discipulado Aceptado (pág. 676)

(123) Sección Tres. Las Seis Etapas del Discipulado. Octava Parte. Etapa VI. Discípulo dentro del Aura (pág. 697)

(124) Sección Tres. Las Seis Etapas del Discipulado. Novena Parte. Etapa VI. El Discípulo dentro del Corazón del Maestro (pág. 707)

(125) Sección Cuatro. Resumen del Trabajo del Tibetano (1919 -1943). El Entrenamiento Personal (pág. 720)


viernes, 25 de mayo de 2018

DÍA MUNDIAL DE INVOCACIÓN


Os invito a participar en este importante acontecimiento mundial que se celebra el próximo martes día 29 de mayo, el Día Mundial de Invocación 2018. El Plenilunio de Géminis es el mismo día a las 14:19 horas GMT.
Feliz Día Mundial de Invocación.

 "Que la Luz, el Amor y el Poder Restablezcan el Plan en la Tierra"

"El Festival de la Luna Llena de Géminis, o Festival del Cristo, es el tercero de los tres principales Festivales espirituales. Va a continuación del de Pascua, o Festival del Cristo, en Aries y del de Wesak, el Festival del Buda o de Iluminación, en Tauro. Conocido bajo una gran variedad de nombres, este Festival de Géminis es, esencialmente, el Festival del Cristo como representante de la humanidad ante la presencia de Dios."




"Cuando tratamos de realizar nuestra parte en la construcción de relaciones justas en el mundo, también invocamos la ayuda de fuerzas espirituales elevadas. La Gran Invocación es una plegaria mundial para todas las personas de buena voluntad de todas las creencias.Por favor, utilícela el Día Mundial de Invocación, el 29 de Mayo de 2018"

Mas información en:
Red Gidgi Argentina
Lucis Trust



sábado, 19 de mayo de 2018

EL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO (IX) - Tratado sobre Magia Blanca - (3)


Este artículo es la continuación de El Dolor y el Sufrimiento (VIII)

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Como en otras ocasiones, para realizar este estudio he intentado hacer una recopilación exhaustiva de extractos de todos los libros del Maestro y de Alice A. Bailey (25) que tratan sobre estos temas, aunque dada la extensión de toda la obra del Tibetano, podría ser que faltase algún fragmento.

Cada fragmento viene precedido por el título del libro, capítulo y/o sección de donde procede el texto, por si se desea ampliar la información mas allá de lo relacionado estrictamente con el tema.

Las conclusiones (cuando las haya) son personales, por tanto, como tales no tiene porque estarse de acuerdo con las mismas. Son reflexiones e interpretaciones propias de los extractos del Tibetano.

En la última entrada que se publique sobre el tema, si lo deseáis, podréis descargaros la recopilación completa en un documento en formato pdf.

Espero que la lectura de estos artículos (que iré publicando progresivamente al ser demasiado extensa toda la recopilación) pueda seros de utilidad.


Dani

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TRATADO SOBRE MAGIA BLANCA (1934)

“El trabajo de los Adeptos atlantes fue impresionar en la conciencia del mundo la verdad de que Dios es Amor. Ésta es la expresión simbólica de la verdad, como lo es el empleo de la palabra Dios. El trabajo de los Adeptos arios consiste en plasmar en la conciencia del mundo, que Dios es Voluntad. Para que redunde en bien de la familia humana, trabajan con el intelecto a fin de controlarlo, subordinar otras formas a la mente y por medio de ella revelar al hombre la visión de lo que es y será. De esta manera el hombre se alinea con el centro coronario esotérico de la Vida una. En el reino animal, por el desarrollo de la sensibilidad y el paralelo desenvolvimiento por medio del dolor, se alinean esos tipos de formas con el centro cardíaco de la naturaleza. Esta frase imparte una verdad que no puede ser expresada con mayor claridad hasta que el hombre no sea más incluyente en su conciencia. Por medio del color en el reino vegetal, esas formas de manifestación divina son también puestas en contacto vibratorio con ese centro de fuerza en la naturaleza, análogo al centro laríngeo del hombre.” (91)

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“Cada centro o chakra, se compone de tres ruedas o remolinos concéntricos, que se entremezclan en el hombre espiritual que se halla en el sendero de probación; se mueven lentamente en una sola dirección, pero gradualmente aumentan su actividad a medida que se aproxima al portal del sendero de iniciación. En la iniciación, hace contacto con el centro del chakra (un punto de fuego latente), la rotación se intensifica y la actividad se hace cuatridimensional. Es difícil expresar estas ideas en palabras comprensibles para los no iniciados, pero el efecto podría describirse como un cambio de girar acompasado, a otro de radiación rutilante, una "rueda que gira sobre sí misma", según lo expresan las Antiguas Escrituras. De allí que por la purificación, el cumplimiento de las reglas y una aspiración que no admite obstáculos ni cesa ante el dolor, el aspirante ha hecho que palpiten y giren sus centros; sólo entonces, el Maestro puede conducirlo a la Presencia del Hierofante.” (92)

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“Para quienes luchan, perseveran y se esfuerzan, la alegría es múltiple cuando llega la materialización. El contraste causa alegría, pues conociendo el pasado de tinieblas, gozarán en la luz de la fructificación y poseerán la alegría del compañerismo experimentado y probado; los años habrán demostrado quiénes son los asociados elegidos, y en la comunidad del sufrimiento se fortalecerá el vínculo; la alegría de la paz después de la victoria será suya; para el cansado guerrero los frutos de la realización y el descanso son doblemente dulces; obtendrán la alegría de participar en el plan de los Maestros, y será correcto todo aquello que los asocie a Ellos más estrechamente; la alegría de haber ayudado a consolar a un mundo necesitado, de haber llevado luz a las almas ensombrecidas, de haber curado en alguna medida las llagas del sufrimiento del mundo, les pertenecerá, y tener conciencia de haber empleado bien los días y recibir la gratitud de las almas salvadas, trae la mayor de todas las alegrías -la que experimenta un Maestro cuando sabe que ha contribuido a elevar a un hermano un poco más en la escala de evolución. Esta alegría les aguarda a ustedes, y no está muy lejana. De manera que, no trabajen para la alegría, sino hacia ella; no por la recompensa, sino por la necesidad interna de ayudar; no por la gratitud, sino por el impulso que sobreviene al percibir la visión y comprender la parte que les corresponde desempeñar para traer esa visión a la tierra.” (93)

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“Parece una trivialidad y una paradoja ocultista decir que en medio de una profunda aflicción y desgracia de la personalidad, se puede conocer y sentir la alegría del alma. Sin embargo es así, y tal debe ser la meta del estudiante. Algunas personas son felices porque cierran los ojos a la verdad o están autohipnotizadas, ocultándose detrás de una coraza de ilusión. Pero el aspirante, por lo general, ha alcanzado la etapa en que sus ojos están bien abiertos; ha aprendido a ser veraz consigo mismo y no ha construido ninguna muralla que lo separe de sus semejantes. Está despierto y alerta; es sensible y frecuentemente sufre. Se pregunta por qué lo han abandonado, en lo que el mundo denomino felicidad y paz, y cuál será la consecuencia.” (94)

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“…Ofrendar todo lo que uno posee a los pies del Señor de la Vida para poder avanzar en el trabajo de salvación mundial, eliminar de la vida todos los obstáculos, dar todo lo que uno tiene, hasta el dolor de dar, reglamentar la propia vida sobre la base del renunciamiento, interrogándose a cada instante: ¿Qué renuncias debo hacer para poder ayudar más eficazmente?; eso y aún mucho, queda ante todos aquellos que oyen el llamado y responden a la necesidad y a la oportunidad.” (95)

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“…Para ti, aspirante en el camino de la vida, el camino de construcción consciente no es aún la meta. El trabajo de limpiar la atmósfera del pensamiento, cerrar para siempre las puertas al odio, al dolor, al temor, a los celos y a los bajos deseos, debe preceder al trabajo consciente de construcción (*). Cuida tu aura, oh caminante en el sendero.” (96)

(*) de Formas Mentales

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“Recordaremos ante todo que ningún aspirante está libre de faltas, no importa cuán sincero y devoto sea. Si lo estuviera, sería un adepto. Todos los aspirantes son aún egoístas, propensos al mal genio y a la irritabilidad, a momentos de depresión y a veces hasta sentir odio. Con frecuencia ese mal genio y odio puede ser despertado por lo que podríamos llamar causas justas. Injusticias por parte de otros, crueldad hacia seres humanos o animales, odio y depravación hacia los semejantes, hacen despertar en ellos las reacciones correspondientes, ocasionándoles mucho sufrimiento y demora. Una cosa hay que tener siempre en cuenta. Si un aspirante siente odio por un compañero, si demuestra mal genio y encuentra aversión y antagonismo, es porque no es totalmente inofensivo; hay en él todavía la simiente de las dificultades, pues es ley de la naturaleza recibir lo que damos y producir reacciones de acuerdo a nuestra actividad física, emocional o mental.” (97)

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“Actualmente existe una gran diferencia entre el método científico de traer una persona a la encarnación y la forma completamente ciega y frecuentemente atemorizada e ignorante con que la despedimos al salir de la encarnación. Trato hoy de mostrar a Occidente un método nuevo y más científico para dirigir el proceso de la muerte y permítanme dejar bien aclarado que lo que tengo que decir, de ninguna manera abroga a la ciencia médica moderna, con sus paliativos y pericia. Todo lo que alego es un acercamiento sensato a la muerte; sólo trato de sugerir que cuando el debido sufrimiento ha terminado y sobreviene el debilitamiento, se permita a la persona moribunda prepararse, aunque esté aparentemente inconsciente, para la gran transición. No olviden que requiere una fuerte y constante opresión sobre el sistema nervioso para producir dolor. ¿Les resulta imposible concebir el momento en que el acto de morir sea el triunfo final de la vida? ¿No pueden imaginarse que el tiempo transcurrido en el lecho de muerte será el preludio de un retiro consciente? ¿Pueden imaginarse el momento en que el hombre llegue a desprenderse del obstáculo de la envoltura física y sea para él y quienes lo rodean, la tan esperada y feliz consumación? ¿No pueden visualizar el momento en que en vez de lágrimas y temores, por no querer reconocer lo inevitable, la persona moribunda y sus amigos se pongan de acuerdo respecto a la hora, y sólo la felicidad caracterice el tránsito? ¿Que las mentes de los que quedan estén libres de ideas funestas, y los lechos de muerte sean considerados como ocasiones más felices que los nacimientos y casamientos? Les digo que dentro de poco tiempo esto será ciertamente así para los inteligentes de la raza, y poco a poco para todos.” (98)

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“Podría decirse que esta segunda categoría (*) incluye todas las existencias, pero la línea de demarcación entre la limitación autoproducida y la incomprendida adquisición de forma, se halla totalmente en el reino de la conciencia. Algunas vidas son prisioneras y lo saben. Otras lo son y no lo saben. La clave del sufrimiento reside precisamente en el reino de la mente. Dolor y agonía, rebeldía e impulso consciente hacia algo mejor y cambio de condiciones, sólo se encuentran donde está presente lo que llamamos individualidad, donde el complejo del "yo" controla y donde la entidad autoconsciente actúa. Existe, lógicamente, el equivalente del sufrimiento en los reinos inferiores al humano, pero entran en otra diferenciación. No están autorrelacionados. Las formas subhumanas de vida sufren y padecen malestar y están sujetas a los estertores de la muerte, pero carecen de memoria y previsión, y no poseen esa captación mental que les permite relacionar el pasado y el presente y anticipar el futuro. Están exentas de la agonía de la premonición. Todas sus reacciones, hacia lo que denominamos condiciones malignas, son tan diferentes de las de la humanidad, que es difícil captarlas. El Antiguo Comentario describe estos dos grupos en los siguientes términos:



"Los hijos de Dios que conocen, ven y oyen (y conociendo, saben que conocen), sufren el dolor de la limitación consciente. En las más íntimas profundidades del ser consciente, su perdido estado de libertad corroe como una gangrena. Dolor, enfermedad, pobreza y pérdida, son considerados como tal, y contra ellos todo hijo de Dios se subleva. Sabe dentro de sí mismo que, como él era antes de estar prisionero en la forma, no conocía el dolor. Enfermedad y muerte, corrupción y malestar no lo afectaban. Las riquezas del universo eran suyas, y desconocía las pérdidas.



"Las vidas que entran en la forma junto con las vidas autoconscientes, y las vidas de los devas que construyeron las formas habitadas por todos los Hijos de Dios, no conocen el dolor, las pérdidas o la pobreza. La forma se corrompe, las otras formas se retiran y falta lo necesario para nutrir y mantener fuerte lo externo. Pero faltando también la voluntad y la intención planeada, no se exasperan ni sienten rebelión alguna".



Sería apropiada aquí una palabra respecto al dolor, aunque nada tengo que comunicar de naturaleza abstracta respecto a la evolución de la jerarquía humana por medio del dolor. Los devas no sufren como la humanidad. Su grado rítmico es más constante, aunque está de acuerdo a la Ley. Aprenden por el trabajo de construcción y por la incorporación en la forma de eso que es construido. Crecen por la apreciación y el regocijo de las formas construidas y el trabajo efectuado. Los devas construyen y la humanidad destruye, y mediante el descontento el hombre aprende la destrucción de las formas. Así se logra el consentimiento en el trabajo de los grandes Constructores. El dolor es ese esfuerzo ascendente a través de la materia, que coloca al hombre a los Pies del Logos; dolor es seguir la línea de mayor resistencia y por ese medio llegar a la cima de la montaña; dolor es la destrucción de la forma y la obtención del fuego interno; dolor es el frío de la soledad que conduce al calor del sol central; dolor es arder en la hoguera a fin de conocer la frescura del agua de la vida; dolor es viajar al país lejano, que trae como resultado la bienvenida al hogar del Padre; dolor es la ilusión del desconocimiento del Padre, que conduce al hijo pródigo al corazón del Padre; dolor es la cruz de la pérdida completa, que trae de retorno las riquezas de la eterna generosidad; dolor es el látigo que hostiga al esforzado constructor para llevar la construcción del Templo a la completa perfección.


La utilidad del dolor es muy grande y conduce al alma humana de la oscuridad a la luz, de la esclavitud a la liberación y de la agonía a la paz. Esa paz, esa luz y esa liberación, más la ordenada armonía del cosmos, son para todos los hijos de los hombres.” (99)

(*) Aquellas vidas que están limitadas por la forma, porque no son autoconscientes, sino partes inconscientes que constituyen una forma más grande. Todavía no han evolucionado hasta el punto de ser entidades autoconscientes.

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“La crítica es una facultad de la mente inferior, por lo tanto tiende a dañar y herir, y ningún hombre puede proseguir en el camino mientras daña y causa dolor a sabiendas.” (100)

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“A medida que la vida alcanza una vibración acrecentadamente elevada mediante la purificación y la disciplina, el fuego del alma, que literalmente es el fuego de la mente, hace que los centros también acrecienten su vibración, y esta acrecentada actividad provoca un contacto con las protectoras "redes" o discos de energía pránica que están a cada lado. Así, mediante la interacción, se desgastan gradualmente, de modo que con el tiempo llegan a perforarse, si puedo utilizar un término tan inadecuado. Muchos aspirantes tienen la convicción de haber despertado el fuego kundalini en la base de la columna vertebral y que, por consiguiente, progresan rápidamente, mientras que lo único que han logrado es quemar o "hacer desaparecer por fricción" la red, en un punto de la columna vertebral. Una sensación de quemadura o de dolor en cualquier parte de la columna vertebral, cuando no se debe a causas fisiológicas en la mayoría de los casos, es producida por la perforación de una de las redes, mediante la actividad de los centros relacionados con ellas. Esto sucede muy frecuentemente en las mujeres en conexión con el centro plexo solar, y en los hombres en conexión con el centro sacro. Ambos centros -como resultado del desarrollo evolutivo- sumamente activos y altamente organizados, son la expresión de la naturaleza física creadora y del cuerpo emocional. Por lo tanto, una sensación de quemadura y dolor en la espalda indica generalmente indebida actividad de un centro, que produce resultados destructivos en el mecanismo protector, en vez de señalar superioridad o verdadero desarrollo espiritual. Podría indicar esto último, pero debería recordarse que donde hay verdadero progreso espiritual, el dolor y el peligro son prácticamente eliminados.” (101)

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“Por lo antedicho se evidencia que no puedo dar instrucciones específicas respecto al despertar de los centros, ni indicar cómo quemar la red etérica que libera la energía. Tal información es demasiado peligrosa y seductora para ponerla en manos del público en general, el cual está impulsado por el deseo de algo nuevo y carece del correcto equilibrio y del desarrollo mental necesario. Sin embargo, ha llegado el momento en que todo el mundo debe reconocer el hecho de que existe un cuerpo de energía subyacente en el sistema nervioso, que la naturaleza de los siete centros, su estructura y ubicación, debería ser comprendida técnicamente, y que las leyes de su desenvolvimiento deben ser ampliamente conocidas. Pero no puede darse nada más que esto. La naturaleza intrincada de esta ciencia de los centros es demasiado grande para ser de utilidad general. La enseñanza a impartirse en cualquier caso particular y los métodos a aplicarse, dependen de muchos factores para que puedan darse instrucciones y una regla general. Deben considerarse el rayo y el tipo, el sexo y el grado de evolución, y también el equilibrio de los centros. Con esto quiero significar que es necesario considerar el desarrollo excesivo en un caso y el escaso desarrollo en otro; si tienen preponderancia las fuerzas de abajo o de arriba del diafragma, o si la principal energía está concentrada en esa distribuidora central, el plexo solar. Deben ser estudiadas la cualidad y brillantez de la luz en la cabeza, porque indican la medida de control del alma, y deben ser cuidadosamente tratadas la relativa pureza de los vehículos y las diferentes "redes" etéricas, como también el grado de vibración de la red y del centro. Deberá establecerse una sincronización, y esto es muy difícil de realizar. Éstos son algunos puntos que el instructor debe observar y, por lo tanto, es evidente que sólo un instructor que haya logrado visión sintética y pueda ver a un hombre "en su totalidad", o como realmente es, podrá dar esas instrucciones que invierten el antiguo ritmo de los centros, destruyen sin dolor ni peligro las envolturas protectoras y elevan el fuego kundalini desde la base de la columna vertebral hasta la salida de la cabeza.” (102)

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“Su tarea es excesivamente difícil (*), más difícil que la del primer grupo (**), y más aún que la del último (***), porque carece todavía de ciertos poderes y experiencia necesaria. Su centro de conciencia es la intuición y no el intelecto sintetizador, y su estado de percepción es amplio e incluyente. Pueden sufrir más que la mayoría, pues la mayor parte de los que se encuentran en esta etapa son muy sensibles a su propio bienestar y responden demasiado a las vibraciones emanadas del aspecto forma en los tres mundos. Su estado de desapego no es todavía completo. Sirven de puente, por lo tanto soportan infinidad de problemas, y responden al dolor mundial. Ven demasiado, si puedo expresarlo así, pero aún no tienen el privilegio de visualizar con claridad la meta que se halla doscientos años adelante. Perciben la necesidad actual. Responden a la nueva corriente de fuerza espiritual que está afluyendo. Llevan el peso de la humanidad sobre sus hombros, y como están coordinados en cierta medida, viven simultáneamente en los tres mundos, aunque pocos pueden hacerlo. Perciben la urgencia de la oportunidad presente y también la apatía de la mayoría, y por esas razones trabajan bajo una enorme presión.” (103)

(*) La de los comunicadores telepáticos del Nuevo Grupo de Trabajadores del Mundo
(**) La de los Observadores Organizados del Nuevo Grupo de Trabajadores del Mundo
(***) La de los miembros de la Jerarquía

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“A quienes guían a la raza humana no les preocupa particularmente el éxito de las nuevas condiciones emergentes. Eso está definitivamente asegurado y no puede ser detenido el crecimiento de la comprensión humana y de la conciencia espiritual de la no separatividad. El problema está en saber qué medios emplear para lograr estos fines deseados, de tal manera que la naturaleza forma pueda ser excitada y preparada para manejar sus nuevas responsabilidades y tratar con los nuevos conocimientos, sin excesivos sufrimientos, penosas separaciones y horas de agonía, que atraen la atención, más que el progreso sutil y constante de la percepción divina. Cada vez que hay una tendencia a la síntesis y comprensión en el mundo; cada vez que lo inferior es fusionado con lo superior, y la unidad es mezclada con el todo; cada vez que los conceptos grandes y universales hacen su impacto sobre las mentes de las masas, hay un consiguiente desastre y cataclismo y una destrucción del aspecto forma y de lo que podría evitar que esos conceptos se convirtieran en realidades en el plano físico. Este, por lo tanto, es el problema de los trabajadores jerárquicos: cómo evitar el tan temido sufrimiento y conducir al hombre, mientras la oleada de realización espiritual invade al mundo y efectúa su necesario trabajo. De allí el presente llamado al servicio, emitido como una clarinada para el oído atento de todos los discípulos.



Este llamado al servicio halla generalmente una respuesta, pero una respuesta matizada por la personalidad del aspirante y por su orgullo y ambición. La necesidad es verdaderamente comprendida. El deseo de satisfacer esa necesidad es genuino y sincero; el anhelo de servir y elevarse es verdadero. El estudiante da los pasos necesarios que lo capacitarán para adaptarse al plan. Pero el inconveniente que debemos enfrentar forzosamente en el aspecto interno es que, aun no existiendo duda alguna respecto a la voluntad y deseo de servir, los caracteres y temperamentos son de tal índole, que se presentan dificultades casi insuperables. Por medio de estos aspirantes tenemos que hacer el trabajo, y con frecuencia el material que nos brindan da mucho que hacer.



Estas características latentes, a menudo no aparecen hasta después de haber emprendido el servicio. Los guías observadores pueden sospechar su existencia, pero ni aun ellos tienen el derecho de negar la oportunidad. Cuando tardan en aparecer, lo trágico es que otros sufren además del aspirante. A medida que el elemento humano se hace sentir y se desprende de la niebla del idealismo, de los hermosos planes y del demasiado hablar y reajustar, muchos son atraídos por el idealismo sincronizado que se congrega en torno al servidor. Cuando aparecen sus ocultas debilidades, esta gran mayoría sufre conjuntamente con él. El método de los Grandes Seres, de buscar a quienes se han entrenado en cierta medida para responder sensiblemente y trabajar por medio de ellos, trae consigo ciertos peligros. El aspirante común, bien intencionado, no se halla tan en peligro como el dis-cípulo más avanzado y activo.” (104)

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(91) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. La Era Presente y el Futuro (pág. 262)

(92) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. La Era Presente y el Futuro (pág. 264)

(93) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. La Era Presente y el Futuro (pág. 268)

(94) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. La Era Presente y el Futuro (pág. 270)

(95) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. El Nuevo Grupo de Trabajadores del Mundo (pág. 312)

(96) Regla Once. Análisis de las Tres Fases (pág. 343)

(97) Regla Once. Análisis de las Tres Fases. La Liberación de Nuestras Formas Mentales (pág. 350)

(98) Regla Once. Análisis de las Tres Fases. La Liberación de la Muerte (pág. 362)

(99) Regla Doce. Los Intervalos y los Ciclos. Los Prisioneros del Planeta (pág. 384 y 385)

(99) Regla Doce. Los Intervalos y los Ciclos. Los Prisioneros del Planeta (pág. 384 y 385)

(100) Regla Trece. Los Cuaternarios que Deben Ser Reconocidos. La Precipitación de Formas Mentales (pág. 404)

(101) Regla Cartorce. Los Centros y el Prana. El Despertar de los Centros (pág. 425)

(102) Regla Cartorce. Los Centros y el Prana. El Despertar de los Centros (pág. 427)

(103) Regla Quince. El Sentido Esotérico (pág. 434)

(104) Regla Quince. El Sentido Esotérico. Un Llamado al Servicio (pág. 444 y 445)

(CONTINUACIÓN)
 

viernes, 11 de mayo de 2018

EL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO (VIII) - Tratado sobre Magia Blanca - (2)


Este artículo es la continuación de El Dolor y el Sufrimiento (VII)

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Como en otras ocasiones, para realizar este estudio he intentado hacer una recopilación exhaustiva de extractos de todos los libros del Maestro y de Alice A. Bailey (25) que tratan sobre estos temas, aunque dada la extensión de toda la obra del Tibetano, podría ser que faltase algún fragmento.

Cada fragmento viene precedido por el título del libro, capítulo y/o sección de donde procede el texto, por si se desea ampliar la información mas allá de lo relacionado estrictamente con el tema.

Las conclusiones (cuando las haya) son personales, por tanto, como tales no tiene porque estarse de acuerdo con las mismas. Son reflexiones e interpretaciones propias de los extractos del Tibetano.

En la última entrada que se publique sobre el tema, si lo deseáis, podréis descargaros la recopilación completa en un documento en formato pdf.

Espero que la lectura de estos artículos (que iré publicando progresivamente al ser demasiado extensa toda la recopilación) pueda seros de utilidad.


Dani

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TRATADO SOBRE MAGIA BLANCA (1934)

“El tema a considerarse es de aplicación sumamente práctica, por tratarse del cuerpo astral -cuerpo en que el hombre está más polarizado y del que es más potentemente consciente. En realidad el cuerpo etérico está bajo el umbral de la conciencia. Los seres humanos son inconscientes del paso de las fuerzas a través de este vehículo, pero se acercan más a su reconocimiento cuando hablan en términos de vitalidad o carencia de ella. El cuerpo físico hace sentir su presencia cuando algo anda mal o desea satisfacer uno de sus apetitos. Sin embargo, la situación cambia respecto al cuerpo astral, porque es el vehículo de experiencia para la mayoría, y la mayoría pasa gran parte de su vida consciente, registrando las reacciones de dicho cuerpo y vibrando entre dos polos, la felicidad y el sufrimiento, la satisfacción y el descontento, la seguridad y la duda, el valor y el temor. En verdad esto significa que la fuerza inherente y la vida del vehículo emocional sensorio rigen la expresión de la vida y moldean la experiencia del alma encarnada.” (82) 

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“2. Temor al futuro. Este es un temor que todavía demuestra una creciente tendencia a desarrollarse y causará mucha angustia en el mundo, antes de ser eliminado. Surge de tres facultades humanas:

a. Los hábitos de pensar, instintivos y psicólogos, profundamente arraigados en la naturaleza animal, y que se remontan al instinto primordial de autoconservación. Sin embargo, las razas primitivas tienen poco de esto. El estado mental que ve el futuro con anticipación es una característica predominantemente humana, siendo ese germen de la facultad imaginativa, ligado a los procesos mentales que, finalmente, se fusionarán en la meditación intuitiva, además de la visualización, verdadera base de todo trabajo creador. Por ahora es una amenaza y un obstáculo. Antiguos sufrimientos, recuerdos espantosos, tormentos obsesores, hondamente asentados en el subconsciente, surgen con frecuencia a la superficie y provocan una situación de temor y aflicción que ningún razonamiento es capaz de aquietar. Las facilidades de los medios de comunicación ponen a todo el mundo en relación con las tragedias, dolores y sufrimientos de sus hermanos, a miles de kilómetros de distancia. La catástrofe económica de la época actual ha producido una condición de terror colectivo, y cuanto más sensible es el individuo, mayor es su reacción a este estado mental. Por lo tanto, el temor al futuro es una mezcla dolorosa de recuerdo instintivo e imaginación premonitoria, y pocos escapan a esta amenaza. La preocupación y la ansiedad constituyen el destino de todo hombre, y no pueden ser ni serán contrarrestadas ni vencidas por ningún factor inferior al alma.

…/…

c. Un conglomerado, de sufrimientos y temores de otras personas pueden afectar a un individuo, sin que nada tengan que ver con él. Es muy posible que un individuo capte el temor que domina a otras personas, aunque no tema a nada. Se identifica tanto con los presentimientos de futuros desastres, que los interpreta en términos de su propia y futura experiencia. Es incapaz de desligarse de sus reacciones, y absorbe tanto veneno en sus auras mental y emocional, que lo arrastran a un torbellino de temor y terror. Sin embargo, debe saber que el futuro no oculta para él ningún desastre. Está simplemente bajo una ilusión, pero el efecto sobre su cuerpo astral y plexo solar es el mismo. Desgraciadamente esto ocurre en la actualidad, donde hay miles de almas sensibles que tienen aspiraciones, inexpertas en el manejo del karma mundial, abiertas al sufrimiento de los demás e incapaces de distinguir entre su propio destino y el ajeno, en su medio ambiente y en el futuro inmediato.

También es posible, para aquellos aspirantes más avanzados y quienes están en el sendero del discipulado, hacer contacto en el plano astral con antiguas vibraciones del mal y del dolor -males acontecidos y desaparecidos hace mucho tiempo; posiblemente puedan leer una pequeña fracción de los archivos akáshicos que conciernen a los futuros sufrimientos de un individuo o grupo, que probablemente no los verán cumplirse, no obstante adjudicarse para sí la información recibida, sufriendo las consecuencias

3. Temor al dolor físico. En algunas personas este temor es la causa fundamental de todas sus ansiedades, aunque no lo reconozcan. En realidad es el resultado de los tres temores anteriores, de la presión ejercida sobre su cuerpo astral y de la tensión provocada por la imaginación y el raciocinio, en el sistema nervioso físico. El sistema nervioso llega a ser excesivamente sensible y puede producir intensos sufrimientos físicos. Las enfermedades y achaques, que para las personas comunes y flemáticas tienen importancia vital, se agravan hasta convertirse en verdadera agonía. Quienes cuidan de los enfermos deben reconocerlo y dar los pasos necesarios para aliviar la condición física mediante el empleo de sedantes y analgésicos, a fin de que no haya indebida tensión sobre el sistema nervioso, excesivamente forzado.” (83)


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“…/…

2. Polarización astral. Mientras el hombre continúe identificándose con su cuerpo emocional, interpretando la vida en términos de caprichos y sentimientos y se deje llevar por el deseo, tendrá igualmente sus momentos de desesperación, oscuridad, duda e intenso sufrimiento y depresión. Esto se debe a la ilusión y al espejismo del plano astral, que distorsiona y engaña. No es necesario extendernos en esto. Si existe un factor que los aspirantes reconocen, es el de la necesidad de liberarse de la Gran Ilusión. Arjuna lo sabía y, sin embargo, sucumbió a la desesperación. Pero en la hora de la necesidad, Krishna no le falló, y plasmó en el Bhagavad Gita las sencillas reglas por las cuales pueden vencerse la depresión y la duda. Éstas pueden resumirse brevemente como sigue:

a. Conócete a ti mismo, como el Uno imperecedero.

b. Controla tu mente, pues por su intermedio puede conocerse al Uno imperecedero.

c. Aprende que la forma no es más que el velo que oculta el esplendor de la Divinidad.

d. Comprende que la Vida Una compenetra todas las formas, de modo que no existe la muerte ni el sufrimiento ni la separación.

e. Deslígate, por lo tanto, del aspecto forma y ven a Mí, y así morarás donde se encuentran la Luz y la Vida. Así se desvanece la ilusión.” (84) 

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“2. Ciertas energías astrales emanan de algunas formas planetarias que no existen bajo la forma de planetas físicos, ni aún en el reino etérico, pero están encerradas en el "círculo infranqueable" de nuestro sistema solar. Representan, en sentido planetario, dos grupos de vidas: Primero, esos cascarones astrales de planetas en descomposición y desintegración, que puede percibir el iniciado, que aún giran alrededor de nuestro sol y, no obstante, están desapareciendo rápidamente. Nuestra luna se unirá a ellos cuando se haya producido la total desintegración de su forma externa. Segundo, las formas astrales de esas vidas solares menores en el arco evolutivo, que van tomando forma lentamente, pero todavía no tienen cuerpo etérico y que, en este período mundial, no tendrán cuerpo físico. Estos dos grupos son las analogías planetarias de esos tipos de hombres que reencarnar y los que pasaron al más allá y lentamente descartan sus cuerpos antes de renacer, o los que abandonaron sus cascarones por completo.

Dos de estas formas astrales están muy cercanas a nuestra Tierra, y se van "descomponiendo" muy rápidamente, si así puede decirse, ejerciendo, sin embargo, una influencia muy poderosa. Debido a esta estrecha relación, originan dos tipos de deseo o tendencia astral entre los hombres. Una, produce gran parte de esa tendencia instintiva a la crueldad que se observa en los niños y en ciertos tipos de hombres; la otra tiene efecto sobre la vida sexual, y produce la tendencia a las perversiones que actualmente causan tantas dificultades. Estas tendencias sádicas y perversiones sexuales, reciben mucha influencia fortalecedora, proveniente de esas moribundas emanaciones astrales. En los tiempos antiguos eran aún más poderosas, por estar más próximas a nuestra tierra, de allí las crueldades ritualísticas y los horrores, por ejemplo, de Sodoma y Gomorra. Su potencia está declinando rápidamente, y debe recordarse que no tendrían absolutamente ningún poder si no existieran en la humanidad ciertos instintos, sobre los cuales pueden actuar estas energías. También debe recordarse que su influencia fue constructiva en la época lemuriana, porque en esos días primitivos la lección del sexo y el registro inteligente del dolor tenían cabida en los proyectos de quienes trataban de llevar al hombre animal, al estado de conciencia humana -no a la conciencia del alma ni a la autoconciencia.” (85) 

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“Todo sufrimiento, desagrado e infelicidad, se deben a la rebelión. Desde el punto de vista del ocultista, la rebeldía sólo trae mayores dificultades, y la resistencia sólo sirve para nutrir el mal, cualquiera sea. El hombre que ha aprendido a aceptar su sino, no malgasta el tiempo en vanas lamentaciones y puede dedicar toda su energía en cumplir perfectamente su dharma o trabajo obligatorio. En vez de quejarse y oscurecer las cuestiones de la vida con la preocupación, la duda y la desesperación, despeja su camino mediante la sana comprensión de la vida, tal como es, y la directa apreciación de lo que puede hacer de ella. Así no malgasta fuerza, tiempo ni pierde oportunidad, y avanza constantemente hacia la meta.” (86)

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“…Todo temor, duda y preocupación, tienen que ser eliminados. Si pueden lograrlo, aumentarán en forma asombrosa el desarrollo del punto interno de contacto y el conocimiento de cómo extraer de las fuentes de inspiración. La mayoría de las personas cierran las fuentes de información debido a que no controlan su naturaleza emocional. El cuerpo astral puede ser controlado. ¿Cómo?


1. Por inhibición directa. Los principiantes pueden usar este método con provecho, pero no es el mejor a seguir. Produce reacción sobre el cuerpo físico, congestión del cuerpo astral y similar condición en el vehículo etérico. A menudo produce dolor de cabeza, congestión de hígado y otros desarreglos.” (87) 

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“Aquellos que inician el entrenamiento esotérico con ojos abiertos, deben en realidad tener muy en cuenta lo que cuesta. La compensación final es grande, pero el sendero es áspero y el verdadero esoterista lo recorre solo. La capacidad de mantenerse aislado, de asumir responsabilidad y luego, sin ayuda, valerse por sí mismo y desafiar el mal por amor al bien logrado, es la característica del Hermano Blanco. Prepárense para enfrentar la soledad, para evitar los peligros de la formación de un carácter ofuscado y sombrío y para dedicar la vida sin recompensas personales. Sólo a medida que se expande la conciencia y se encuentra la verdadera ubicación en la totalidad cósmica, la compensación es evidente; pero no teman, y sepan que la personalidad es sólo temporaria, y no importa que sufra. Algún bien alcanzado para la Hermandad universal, alguna ley explicada y demostrada en la vida diaria, quizás harán decir al Maestro oportunamente (después que todo haya terminado): ¡Bien hecho! Miren siempre adelante. No se desvíen a la derecha ni a la izquierda. El sendero conduce hacia arriba, a una mayor rapidez de vibración y de sensibilidad. Busquen el punto de equilibrio en su trabajo y manténganlo, porque los años suponen mucho trabajo, presión y sufrimiento.


¿Son suficientemente fuertes como para ver la congoja del mundo, el desastre y, no obstante, conservar la alegría? ¿Pueden asociarse en el trabajo de acrecentar la evolución de la raza, y darse cuenta de que son necesarias la dificultad y la disciplina y, sin embargo, no hacer nada para aliviar el sufrimiento? Almas seleccionadas y probadas están siendo entrenadas hoy, en todas partes del mundo. Los Maestros están abrumados y sobrecargados de trabajo. Dan todo lo que pueden, pero del aspirante individual dependen el empleo de lo que se le da.

Quienes vigilamos y guiamos en el aspecto interno de la vida, tenemos más conocimiento que ustedes, que llevan la carga y la preocupación de la existencia en el plano físico. Conocemos las desventajas físicas y algún día podremos ayudarlos definidamente a construir cuerpos fuertes para el servicio mundial. Ahora el miasma astral es de tal índole, que les resulta casi imposible a nuestros esforzados hermanos, tener buena salud; el karma del mundo lo prohíbe. La corrupción astral y los pestilentes pozos sépticos de los niveles inferiores del plano mental infectan todo, y afortunado aquel que los evade. Vigilamos compasivamente a quienes poseen cuerpos débiles y sensibles y se esfuerzan, trabajan, luchan, fracasan, continúan y sirven. No se nos pasa desapercibida ni una hora de servicio ofrecida en el dolor y la tensión, ni la tarea de un solo día efectuada con los nervios torturados, la cabeza cansada y el corazón dolorido. Lo sabemos y nos preocupa mucho, sin embargo no podemos hacer nada de lo que se necesita y que ustedes, que luchan en el mundo, pueden hacer. El karma del mundo engolfa a cada uno en esta época. Ojalá pudieran darse cuenta que el tiempo es corto y que el descanso, la alegría y la paz están en camino.” (88) 

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“Cuando un hombre camina literalmente en la luz de su alma y la clara luz del sol afluye a través de él -revelando el sendero- eso revela al mismo tiempo el Plan. Sin embargo, llega a ser consciente simultáneamente de que el Plan aún está muy lejos de ser consumado. Lo oscuro, en verdad, se hace más evidente; el caos, la miseria y el fracaso de los grupos mundiales, quedan revelados; se observa la impureza y el polvo de las fuerzas que guerrean, y todo el sufrimiento del mundo pesa sobre el asombrado, pero iluminado aspirante. ¿Podrá resistir esta presión? ¿Podrá conocer en realidad el dolor y sin embargo regocijarse eternamente en la conciencia divina? ¿Es capaz de enfrentar lo que revela la luz y no obstante continuar su camino con serenidad, seguro del triunfo final del bien? ¿Será abrumado por el mal superficial y olvidará el corazón de Amor que late detrás de todas las apariencias externas? El discípulo debe recordar siempre esta situación, sino lo que ha descubierto lo destruirá a él.” (89)

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“El empleo de dos factores, diferencia al hombre del animal, ya sea que los utilice consciente o inconscientemente. Ambos están latentes en el animal, pero el hombre es la única entidad en los tres mundos que puede, conscientemente, extraer beneficio de ellos. Uno de estos factores es el dolor, el otro la facultad de la discriminación. Por el dolor y el consiguiente proceso analítico de relación, más la memoria y la visualización, el hombre aprende a conocer lo que debe evitar y lo que debe cultivar. Esto tiene lugar en el reino de los acontecimientos del plano físico y de la experiencia sensoria. Mediante la discriminación de las ideas y las corrientes de pensamientos, el hombre aprendió a decidir en qué basar sus actividades en todos los sectores de los asuntos humanos, que tiene una comprensión imperfecta de la verdadera naturaleza de las ideas, y su aplicación de las verdades presentidas es también muy imperfecta. Es penosamente verdad que a menudo elige desacertadamente, que las ideas que rigen la conducta del grupo no son muy elevadas y que la opinión pública está proverbialmente moldeada por intereses personales y egoístas. Sin embargo -a través del dolor y aprendiendo a utilizar el poder de elegir en el reino de las ideas- el hombre se está abriendo camino firmemente hacia la completa libertad y control de la tierra, porque su derecho es heredarla. El Antiguo Comentario redactado en lenguaje simbólico, refiriéndose a estas dos características del hombre, dice algo muy hermoso. Las frases van a continuación, y cuando se reflexiona sobre ellas, debe tenerse en cuenta que el agua simboliza la sensibilidad o reacción astral, y el fuego es el símbolo de la mentalidad.

"Las sedantes aguas refrescan. Paulatinamente traen alivio, sustraen de la forma todo lo que se pueda tocar. El calor febril de los deseos largamente reprimidos, cede al refrescante trago. El agua y el dolor se neutralizan mutuamente. Prolongado es el proceso del trago refrescante.

"El ardiente fuego desliga todo lo que entorpece el camino de la vida. Llega la bienaventuranza y viene después del fuego, como fuego sobre las aguas. El agua y el fuego se combinan y originan la gran Ilusión. Producen niebla y bruma, vapor y ruido, velando la Luz, ocultando la Verdad y excluyendo al Sol.

"El fuego arde con furor. El dolor y las aguas desaparecen. El frío, el calor y la luz del día, la irradiación del sol naciente y el perfecto conocimiento de la Verdad, aparecen.

"Éste es el sendero para todos los que buscan la luz. Primeramente la forma y todos sus anhelos. Luego el dolor. Después las sedantes aguas y la aparición de un minúsculo fuego. El fuego aumenta, entonces el calor se activa dentro de la diminuta esfera y desempeña su ígnea tarea. Además se percibe humedad y densa niebla, y la triste desorientación se sumía al dolor, pues quienes utilizan el fuego de la mente durante la primera etapa se hallan extraviados dentro de una luz ilusoria.

"Se intensifica el calor, luego se pierde el poder de sufrir. Pasada esta etapa, el sol y la clara y brillante luz de la verdad brillan sin obstrucciones. Éste es el sendero de retorno al centro oculto.

"Utiliza el dolor. Llama al fuego, oh Peregrino, en tierra extraña y desconocida. Las aguas lavan el barro y el lodo de lo que crece en la naturaleza. Los fuegos consumen las formas obstructoras que tratan de retener al peregrino, trayendo así la liberación. Las vivientes aguas, cual río, llevan al peregrino al Corazón del Padre. Los fuegos destruyen el velo que oculta el rostro del Padre".” (90)

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(82) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. La Energía Astral y el Temor (pág. 213)
(83) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. La Energía Astral y el Temor (pág. 220, 221)
(84) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. La Energía Astral y el Temor (pág. 224)
(85) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. El Correcto Empleo de la Energía (pág. 227)
(86) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. El Correcto Empleo de la Energía (pág. 227)
(87) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. La Era Presente y el Futuro (pág. 251)
(88) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. La Era Presente y el Futuro (pág. 254 y 255)
(89) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. La Era Presente y el Futuro (pág. 259)
(90) Regla Diez. La Construcción de Formas Mentales. La Era Presente y el Futuro (pág. 260 y 261) 


(CONTINUACIÓN)