Mostrando entradas con la etiqueta - El Discipulado en la Nueva Era II -. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta - El Discipulado en la Nueva Era II -. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de noviembre de 2020

EL SILENCIO (V)

 


Esta entrada es la continuación de El Silencio (IV)

En esta y posteriores publicaciones vamos a tratar el tema del silencio.

Es un tema que probablemente despierte curiosidad en las personas interesadas en la espiritualidad, dado que se habla mucho sobre ello pero probablemente no se entienda el por qué de la importancia del mismo y del correcto empleo de la palabra en su momento oportuno, aspectos estos que cualquier persona que desee introducirse en el sendero espiritual debe conocer, desarrollar y practicar.

Con estas recopilaciones de fragmentos extraídos de las enseñanzas del Maestro Tibetano, quizá podamos añadir algo de luz al complejo tema, dado que en un mundo de sonidos, puede parecer extraño la importancia del silencio.

Como es habitual, en la última entrada que publique podréis (si lo deseáis) descargaros en formato pdf. el recopilatorio entero sobre el tema.

Dani

- - - - -

“(*) Existe ante todo el intervalo denominado contemplación. Quisiera recordarles la definición dada en un libro de Evelyn Underhill que describe la contemplación como un "intervalo entre dos actividades". Este período de silencio sigue a la actividad (tan difícil para el principiante) de conseguir el alineamiento entre alma, mente y cerebro, aquietar el cuerpo emocional y lograr esa concentración y meditación que servirá para enfocar y reorientar la mente sobre un nuevo mundo, y ubicarlo dentro de la esfera de influencia del alma. Es análogo al período de inhalación. En este cielo, la conciencia saliente se recoge y eleva. Cuando este esfuerzo es coronado por el éxito, la conciencia entonces se desliza fuera de la llamada personalidad, el aspecto mecanismo, y se produce un cambio en la conciencia. El alma llega a ser activa en su propio plano y de esta actividad son conscientes la mente y el cerebro. Desde el punto de vista de la actividad de la personalidad, se produce un intervalo. Hay un punto de inspirada espera. El mecanismo está completamente pasivo, la mente firme en la luz, y mientras tanto el alma piensa, como habitualmente lo hace, al unísono con todas las almas, extrayendo de los recursos de la Mente Universal y formulando su propósito de acuerdo al plan universal. Este cielo de actividad registrada del alma es seguido por lo que podría llamarse el proceso de exhalación. El intervalo llega a su fin; la mente expectante vuelve a la actividad y en la medida que ha sido correctamente orientada y mantenida en una actitud puramente receptiva, se convierte en intérprete e instrumento del alma, que ahora ha vuelto la "luz de su rostro sobre la personalidad atenta". Por ese medio puede ahora desarrollar los planes formulados en el intervalo de la contemplación. La naturaleza emocional es arrastrada por el deseo de hacer objetivos los planes, con lo cual la mente reorientada trata de colorar sus experiencias, y luego el cerebro recibe la impresión transmitida, y la vida del plano físico es entonces reajustada para materializar debidamente esos planes. Esto por supuesto implica un mecanismo entrenado, ajustado y correctamente responsivo, algo que raras veces se encuentra.” (26)

(*) Durante la meditación

 - - - - -

 “…Todos los trabajadores del campo mundial deben reconocer la necesidad del desapego silencioso, y el trabajo de los estudiantes que leen estas instrucciones consiste en cultivar una actitud de desapego. El desapego mental capacita al pensador para morar siempre en un lugar elevado y secreto, y desde ese centro de paz llevar a cabo con calma y poder, el trabajo que se ha propuesto. Trabaja en el mundo de los hombres, ama, consuela y sirve; no presta atención a la simpatía y antipatía personales, ni a prejuicios ni apegos; se mantiene fuerte como una roca y como una mano tendida en la oscuridad, para todos aquellos con quienes entra en contacto. El cultivo de una actitud personal de desapego, con una actitud de apego espiritual, cortará las raíces de la vida del hombre, pero devolverá mil veces todo aquello que ha cortado.” (27)

 - - - - -

 “Quiero recalcar que en el ciclo próximo el verdadero trabajo será efectuado (el trabajo de unir espiritualmente al mundo en una síntesis y formar una reconocida hermandad de almas) sólo por quienes se niegan a ser separatistas y cuyas palabras son vigiladas, de modo que nada malo se diga; estos trabajadores ven lo divino en todo y se niegan a pensar mal y a imputar el mal; trabajan en silencio; no intervienen en los asun-tos de su hermano, ni revelan lo que no les concierne; sus vidas están matizadas por la comprensión y el amor; sus mentes se caracterizan por una entrenada percepción espiritual y el conocimiento que emplea un agudo intelecto, como corolario de un espíritu amoroso.

Repetiré este tema con otras palabras, porque su importancia es vital y el efecto sobre el trabajo de estos instrumentos en el mundo es inmenso. Los hombres y mujeres cuya misión consiste en inaugurar la nueva era han aprendido el secreto del silencio; están animados incesantemente por un espíritu de amor incluyente; sus palabras no les permiten desviarse al campo de la crítica común; no acusan a nadie, y están animados por un espíritu de protección. Les está encomendado el trabajo de fomentar la vida de la nueva era.”(28)

 - - - - -

" …No existe estado de paz física y de tranquilidad donde pueda invocarse al alma y realizar un trabajo de poderosos resultados, como en la quietud del silencio y en el descanso de lo que el hindú denomina “samadhi” -el total desapego de las demandas del cuerpo y las emociones. …” (29)

- - - - -

" …El silencio es uno de los principales requisitos para la iniciación, algo que todo discípulo tiene forzosamente que aprender. Por lo tanto es necesario pasar la prueba. …” (30)

 - - - - -

" La sencillez y la unidad están relacionadas; la sencillez es un punto de vista directo, libre de los espejismos y las complejidades de la mente que construye formas mentales; la sencillez es claridad de propósito, firmeza de intención y esfuerzo, libre de las trabas que la duda y la tortuosa introspección imponen; la sencillez conduce a amar sencillamente, sin esperar nada; lleva al silencio -no al silencio como mecanismo de escape, sino como “oculta abstención de hablar”.” (31)

 - - - - -

" Hablando simbólicamente, y sin extenderme sobre las significaciones, podría decirse que un ashrama tiene tres círculos (no me refiero aquí a los grados o rangos)

1.         El círculo de los que no guardan silencio y se hallan cerca de la puerta externa. Sus voces no deben penetrar demasiado para no perturbar el ashrama.

2.         El círculo de aquellos que conocen la ley del silencio, considerándola muy rígida. Están en la puerta central y no pronuncian palabra. Desconocen aún el silencio del ashrama.

3.         El círculo de quienes viven en el silencioso lugar secreto. No emplean palabras, pero emiten sonidos, y cuando hablan -pues lo hacen- los hombres escuchan.

Esta triple presentación del poder equilibrador del habla y del silencio, son los efectos comprendidos en la obediencia oculta -que en sí es la respuesta voluntaria al poder de la vida ashrámica, a la mente y al amor del Maestro del ashrama. Sobre estos poderes quisiera que reflexionara durante el intervalo entre esta instrucción y la siguiente. Procure que los resultados de la reflexión sean prácticos, así sabrá cuándo hablar y cuándo guardar silencio, recordando que al eliminar la posesividad y toda referencia de sí mismo reducirá la conversación a sus esenciales puntos espirituales.” (32)

- - - - -

 "La Jerarquía espiritual está investida de inteligencia divina y compuesta por aquellos que han reunido en Sí el intelecto y la intuición, lo práctico y lo aparentemente impráctico, y el actual modo de vivir y de ser, del hombre que tiene visión. En todos los sectores del vivir diario hay que buscar a esas personas que deben ser entrenadas para que reconozcan la divinidad en las respuestas esenciales del plano físico a las nuevas expansiones de conciencia. El Cristo que retornará no será igual al Cristo que aparentemente partió. No será un "varón de dolores", ni una figura silenciosa y pensativa; hará declaraciones espirituales que no será necesario interpretar, ni serán tergiversadas, porque Él estará presente para explicar el verdadero significado.” (33)

 - - - - -

(26) Tratado sobre Magia Blanca, pág. 372

(27) pág. 403

(28) pág. 451

 

(29) El Discipulado en la Nueva Era (I), pág. 21

(30) pág. 86

 

(31) El Discipulado en la Nueva Era (II), pág. 446

(32) pág. 473

 

 (33) La Reaparición de Cristo), pág. 55

 

(CONTINUACIÓN)

lunes, 25 de junio de 2018

EL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO (XII) - El Discipulado en la Nueva Era Vol. II - (2)


Este artículo es la continuación de El Dolor y el Sufrimiento (XI)

- - - - -

Como en otras ocasiones, para realizar este estudio he intentado hacer una recopilación exhaustiva de extractos de todos los libros del Maestro y de Alice A. Bailey (25) que tratan sobre estos temas, aunque dada la extensión de toda la obra del Tibetano, podría ser que faltase algún fragmento.

Cada fragmento viene precedido por el título del libro, capítulo y/o sección de donde procede el texto, por si se desea ampliar la información mas allá de lo relacionado estrictamente con el tema.

Las conclusiones (cuando las haya) son personales, por tanto, como tales no tiene porque estarse de acuerdo con las mismas. Son reflexiones e interpretaciones propias de los extractos del Tibetano.

En la última entrada que se publique sobre el tema, si lo deseáis, podréis descargaros la recopilación completa en un documento en formato pdf.

Espero que la lectura de estos artículos (que iré publicando progresivamente al ser demasiado extensa toda la recopilación) pueda seros de utilidad.


Dani

- - - - -

EL DISCIPULADO EN LA NUEVA ERA – VOL. II (1955)


“Por lo general los aspirantes sufren amargamente por los muchos ciclos de oscuridad que aparentemente atraviesan, se quejan de la dificultad de trabajar en la oscuridad o de que no ven la luz en parte alguna, olvidando que la capacidad de trabajar en la oscuridad o en la luz constituye una sola facultad inherente. La razón de esto es que el alma únicamente conoce al ser, y la luz y la oscuridad son para el alma, una y la misma cosa. Sobre todo, el conocimiento viene por medio del experimento consciente y no puede obtenerse experiencia alguna donde no hay una actividad experimental. El conocimiento es la recompensa de ambos factores, un conocimiento que no es teórico sino comprobado y real y resultado inteligente de un arduo trabajo, es también efecto de la frecuente angustia (correctamente manejada) y de la anticipación espiritual.



Lo antedicho es verdad en la vida y en el trabajo del aspirante individual cuando encara el problema de su propia naturaleza inferior y se prepara para la etapa de llegar a ser una personalidad fusionada con el alma; atañe también al discípulo activo que busca el conocimiento y la sabiduría, cuando cumple lo mejor que puede el Plan jerárquico. Forzosamente debe experimentar y obtener experiencia práctica; aprender el significado tanto del éxito como del fracaso, y el conocimiento que pueda obtenerse por medio de ello. El conocimiento llega primero cuando se lucha por avanzar hacia una luz mayor y más clara y después cuando el aspirante (que trata de expresar el alma) aprende a olvidarse de sí mismo ante la necesidad de los demás, cuando ellos le demandan la luz y el conocimiento que pueda poseer. La sabiduría ocupa el lugar del conocimiento cuando en la transmutación de los fuegos de la lucha, el dolor y el arduo trabajo, el aspirante se trasforma en discípulo activo y es gradualmente absorbido en las filas de la Jerarquía.” (136)

- - - - -

“Los discípulos trabajan arduamente (como usted lo ha hecho siempre) para que su relación con la humanidad sea incluyente, y luchan para crear esas condiciones que producirán la deseable expansión de conciencia. Pero a menudo olvidan que tal expansión no sólo los hará susceptibles a las influencias superhumanas y a las incluyentes condiciones del alma, sino que lógicamente incluirán además todas las etapas intermedias de la percepción, así como el poder de incluir las reacciones, las condiciones mentales y emocionales y el dolor y el sufrimiento de la humanidad desorientada y dolorosamente puesta a prueba, incluyendo además sus gozos y aspiraciones.” (137)

- - - - -

“…pueden transcurrir muchas vidas de índole tan inútil que no merezcan comentario alguno. Luego puede llegar una vida donde la atención del alma, la del Maestro y la del grupo se concentre en el plano físico, sobre el discípulo que lucha, intensificando su situación, obligándolo a “luchar hacia la luz del día”, vigilado por quienes comprenden y por los que no comprenden, causando gran sufrimiento al trabajador sensible.” (138)

- - - - -

“…Una gran Ley de Compensación entra en vigencia en forma peculiar y en ciertas líneas especiales, en lo que al discípulo aceptado se refiere. El énfasis puesto sobre la disciplina, la purificación y el arduo y exigente trabajo sobre el desprendimiento de lo que la personalidad aprecia, es una fase necesaria del desarrollo ocultista. En general esto se reconoce y a menudo con cierta pena, pero -paralelamente al período de dolor y dificultad- hay una actividad compensatoria del alma que lleva toda la vida y circunstancias a una verdadera perspectiva y cambia las actitudes tan radicalmente que el reconocimiento de una adecuada recompensa supera el dolor. La Ley del Sacrificio y la Ley de Compensación están estrechamente aliadas, pero la del sacrificio es la que entra primeramente en actividad en la vida y se convierte en un factor reconocido en la vida diaria. La compensación se reconoce más tarde.” (139)

- - - - -

“Este pensamiento subyace en la frase que frecuentemente aparece en los libros teosóficos como kama-manas deseo-mente Porque toda sensación, emoción evoca inevitablemente deseo. Si la emoción evocada es placentera, debido a que la mente reconoce la sensación (registrada en el cuerpo astral), entonces produce el deseo de continuar o repetir la experiencia. Si en vez de placentera es dolorosa, entonces se produce como reacción el deseo de que cese la experiencia y, por lo tanto, se libera de ella. Este deseo básico humano conduce al deseo de liberarse (en el primer ejemplo) de la matriz y de entrar en la vida del plano físico, y de allí ascender a ese grande y último deseo de liberarse y entrar en la vida misma. Este pensamiento nos conduce al mundo de la más técnica sicología esotérica.” (140)

- - - - -

“En la deslumbrante luz del Ashrama, el discípulo comprende que todavía no adquirió el derecho de atravesar el pasillo hasta el santuario del Maestro, pero es necesario que vaya al mundo de los hombres, de oscuridad y de dolor; entonces, puede volver al Ashrama a fin de obtener fuerzas para continuar su trabajo externo. Lo que existe externamente, más allá de la puerta del Ashrama, simbólicamente hablando, llega a ser para él de mayor importancia que atravesar el pasillo. Cuando ambos ojos “actúan en la luz dual”, su sentido de los valores se reajusta y su propia y progresiva satisfacción llegó a ser de menor importancia de lo que él podía hacer para aliviar el dolor y la angustia que existe más allá de la puerta.” (141)

- - - - -

“Las crisis, hermano mío, pueden ser objetivas o subjetivas; si se producen en el plano físico no tiene gran significación desde el ángulo espiritual, aunque causen mucho sufrimiento y dolor a la personalidad; si surgen en la conciencia en los planos emocional o mental, y ofrecen la oportunidad para actuar, dicha actuación estará mayormente vinculada a la personalidad; también puede ser el resultado de la intención del alma plasmada en el cerebro y registrada por la personalidad, entonces sí son de suprema importancia, pero a menudo pasan desapercibidas, a no ser que el discípulo esté muy alerta y constantemente consciente de la afluencia cíclica de energía espiritual.” (142)

- - - - -

“Una de las características sobresalientes del discípulo consagrado es que sabe mantenerse firme e inconmovible, no importa lo que le suceda o lo que pase a su alrededor. Un sinnúmero de cosas les ocurren a los discípulos en estos días porque soportan el peso de la catástrofe mundial. Quizás le sorprenda este enunciado pero debe recordar que enfrentan simultáneamente las condiciones prevalecientes en los tres planos y, al mismo tiempo, se esfuerzan por vivir como almas. Por consiguiente, se pondrá de manifiesto la exactitud de mi enunciado, si medita durante unos minutos sobre lo implicado. En todas partes se sufre terriblemente. La gente de todo el mundo padece física y emocionalmente insoportables dolores. El discípulo aceptado, sin embargo, sufre también mentalmente, y a esto debe añadir la capacidad de identificarse con el todo; su imaginación entrenada también presenta una dificultad especial, porque puede incluir posibilidades que otros quizás no visualizan, pues presumiblemente abarca y capta más el plan; además se esfuerza por aplicar su conocimiento del plan a la situación ambiental inmediata, y trata denodadamente de comprender y al mismo tiempo de interpretar a los demás, no importa lo que pase en su propia vida personal.” (143)

- - - - -

“El apego a la forma trae dolor, los apegos son dos: Uno, a las formas de la tierra, de los hombres y del lugar; el otro, a la verdad. Ambos traen dolor, y el dolor debe cesar.” (144)

- - - - -

“La gente pocas veces se da cuenta de la naturaleza y del poder de esa fortaleza -la cual proviene de un profundo amor impersonal y de la comprensión de que, en la luz de las verdades eternas, todo dolor es sólo temporario, toda dificultad y lucha son efímeras, y hemos recorrido con frecuencia este camino en el desdichado pequeño planeta de sufrimiento llamado Tierra. Así llegamos a saber que no pasaremos muy frecuentemente por este camino. ¿Comprendió el significado de esta frase, hermano mío?



Así como en el año hay días que se destacan por su oscuridad y por estar sobrecargados de tinieblas y agonía, hay vidas que se destacan análogamente en un ciclo de vidas por la variedad de experiencias que se adquiere, el amargo acopio de dolor y aflicción y el agotamiento del karma acumulado, a menudo desdichado y angustioso. Pero, hermano mío, no todas las vidas son como ésta, y el hecho de que la actual fue tan dura, durante años, le garantiza que agotó mucho karma, se halla ilimitadamente más libre y menos obstaculizado En la próxima encarnación cosechará los frutos de todo este sufrimiento.”

…/…



Le recordaré que sufrir mentalmente por los demás es el peor de todos los dolores. Esto lo sabe, pero le hago presente que la capacidad de hacerlo e identificarse con el dolor, que no es específicamente el suyo, es algo que todos los discípulos deben dominar, porque es una de los primeros pasos que permiten cargar con el dolor del mundo y la agonía de la familia humana, y así llegar a ser miembro de la “fraternidad de los sufrimientos de Cristo” y aliviar el dolor del mundo. Actuamos y vivimos en un planeta de dolor. Sólo cuando el hombre llega a ser un iniciado de alto grado conoce la razón de esto; por eso forzosamente debe valerse de las vulgares verdades que la humanidad sufriente ha desarrollado para justificar las cosas tal cual son. Ninguna se aproxima en lo más mínimo a la verdadera razón ni proporciona una real vislumbre del problema. Los hombres deben esperar comprenderlos recién cuando el dolor de los demás no los pueda herir ni limitar. Esto sucederá después que hayan aprendido a soportar su propio dolor. Sólo entonces podrán comenzar a aliviar la carga de la humanidad y a cumplir cada uno su parte de responsabilidad.



Aquí surgen nuevamente las contradictorias y bellas palabras: Unidad aislada. Cuando uno se aísla apartándose de la forma y está libre de toda identificación con el aspecto vida, entonces se conoce el verdadero significado de la unidad, se libera del dolor y es libre para liberar a otros.” (145)

- - - - -

“Ni la ansiedad ni el dolor abrumarán al hombre que mora en la conciencia de la eternidad; este sentido de lo eterno, junto con el conocimiento de la unidad esencial, caracterizan a los moradores de un ashrama.” (146)

- - - - -

““Ni en el dolor ni en la alegría se encuentra la liberación.

Ni en la oscuridad ni en la luz aparecerá el sol espiritual.

Los pares de opuestos distraen los ojos de los hombres.

Sólo el ojo único dirige los pasos

Del iniciado en el Camino.”” (147)

- - - - -

“Todo es un proceso de abstracción e involucra dolor. Hay una estrecha relación entre el dolor y la ley que estoy considerando. La Ley de Abstracción abstrae al discípulo de los tres mundos del esfuerzo humano; la misma ley produce el impulso ascendente que manifiestan todas las unidades de vida y conduce a la búsqueda de todas ellas a fin de identificarse con el UNO." (148)

- - - - -

“¡Grande es el misterio del dolor!



Las palabras pronunciadas para todos los hijos de los hombres, los Hijos de Dios, fueron: Aprendan por medio de la lucha en la vida terrena a elegir el camino mejor, después el más bueno. No evadan el dolor. No busquen el camino más fácil, pues no lo encontrarán. Recorran el Camino que mediante el sufrimiento, el dolor y la terrible angustia, conduce a ese lugar elevado de donde ustedes vinieron -lugar donde Dios camina con los hijos de los hombres, que son los Hijos de Dios. Ante la augusta presencia todo dolor desaparecerá, el sufrimiento se desvanecerá y la muerte no triunfará. La belleza, la bondad y la fortaleza de Dios irradian la faz de los hombres." (149)

- - - - -


(136) Sección Tres. Enseñanzas sobre la Iniciación. Novena Parte. Las Insinuaciones (pág. 344)
(137) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. F.C.D. Agosto de 1940 (pág. 396)
(138) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. I. S. G-L. Noviembre de 1944 (pág. 442)
(139) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. R.S.U. Noviembre de 1944 (pág. 525)
(140) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. W. D. S. Agosto de 1940 (pág. 535)
(141) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. W. D. S. Noviembre de 1944 (pág. 542)
(142) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. W. D. S. Agosto de 1946 (pág. 545)
(143) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. D. R. R. Agosto de 1940 (pág. 550)
(144) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. D. R. R. Agosto de 1942 (pág. 555)
(145) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. D. R. R. Septiembre  de 1943 (pág. 555 y 556)
(146) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. D. R. R. Noviembre de 1944 (pág. 558)
(147) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. D. H. B. Septiembre de 1943 (pág. 568)
(148) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. D. I.J. Noviembre  de 1944 (pág. 592)
(149) Sección Cuatro. Instrucciones Personales a los Discípulos. Los Misterios (pág. 653)




domingo, 10 de junio de 2018

EL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO (XI) - El Discipulado en la Nueva Era Vol. II - (1)


Este artículo es la continuación de El Dolor y el Sufrimiento (X)

- - - - -

Como en otras ocasiones, para realizar este estudio he intentado hacer una recopilación exhaustiva de extractos de todos los libros del Maestro y de Alice A. Bailey (25) que tratan sobre estos temas, aunque dada la extensión de toda la obra del Tibetano, podría ser que faltase algún fragmento.

Cada fragmento viene precedido por el título del libro, capítulo y/o sección de donde procede el texto, por si se desea ampliar la información mas allá de lo relacionado estrictamente con el tema.

Las conclusiones (cuando las haya) son personales, por tanto, como tales no tiene porque estarse de acuerdo con las mismas. Son reflexiones e interpretaciones propias de los extractos del Tibetano.

En la última entrada que se publique sobre el tema, si lo deseáis, podréis descargaros la recopilación completa en un documento en formato pdf.

Espero que la lectura de estos artículos (que iré publicando progresivamente al ser demasiado extensa toda la recopilación) pueda seros de utilidad.


Dani

- - - - -

EL DISCIPULADO EN LA NUEVA ERA – VOL. II (1955)


“Se acrecienta y continuará acrecentándose la tensión del mundo (*); aumenta la ansiedad y no hay señales de que aminore; la hora más oscura de la vida humana está sobre nosotros y con frecuencia conduce al ansioso discípulo a una experiencia -terrible aunque hermosa- designada como "la oscura noche del alma". Esta oscura noche adquiere diferentes formas y distintos grados de intensidad, de acuerdo al rayo, al tipo y a la etapa de evolución del discípulo. Nadie puede eludirla. Si se reflexiona detenidamente sobre la descripción que dan los místicos en el trascurso de las edades, encontrarán un error. En el pasado hicieron resaltar el sufrimiento experimentado y la agonía padecida por la personalidad. En realidad y desde el punto de vista de los hechos, ésa no es la verdadera noche oscura. La real "noche oscura”, es la del alma, cuando participa del dolor de toda la humanidad, de su agonía, por la separación existente entre la humanidad y Dios (separación basada en la ilusión, pero no en la realidad), y de la desesperación humana al dirigirse hacia un Dios aparentemente sordo. El dolor, la agonía y la desesperación de la personalidad, son cosas muy distintas que no conciernen a la totalidad del dolor y sufrimiento a que está sometido el género humano.” (126)

(*) El libro fue escrito en 1955

- - - - -

“Uno de los problemas que enfrentan los discípulos en estos momentos de tensión mundial, es mantener el correcto sentido de proporción, que conduce a desarrollar correctamente la actividad paralela -la actividad del discípulo interno y el trabajo del hombre externo. La meta consiste en lograr el perfecto equilibrio y no resulta fácil alcanzarlo. En todos los momentos de agonía y hecatombe mundiales (como el que experimentamos hoy), aparece un tercero y paralelo aspecto de la vida, que complica el problema del discípulo, al cual ya considera muy difícil y provocador. Dentro del hombre tenemos al discípulo interno, orientado conscientemente hacia la Jerarquía y la vida del reino de Dios, y también al atareado hombre externo preocupado con las distintas actividades, desempeñando la parte del ciudadano inteligente, tratando siempre de cumplir con su responsabilidad nacional y grupal; además tenemos al sufriente ser humano emocional, frecuentemente perplejo ante la agonía del mundo, reaccionando penosamente ante el dolor y la angustia de sus semejantes, horrorizado por los terribles resultados sicológicos de la guerra mundial, los impactos y complejidades sicológicos, estupefacto ante el presente y abrumado por el temor al futuro. Cuanto más pueda abarcar, mayor será su tensión y dolor; cuanto más avanzado esté en el Camino, más agudas serán sus reacciones, y cuanto más piense y proyecte para el futuro, verá con mayor claridad las posibilidades inminentes. No espero que suceda lo contrario; esta triple posición que inevitablemente deben adoptar, si son verdaderos discípulos, ofrece la oportunidad para la integración planeada e invita a que se hagan cargo de la parte individual que les corresponde en la responsabilidad y comprensión jerárquicas.” (127)

- - - - -

“…Las instrucciones personales son ahora más completas y les recomiendo considerarlas como instrucciones que deben cumplirse. Leer constantemente, ser conscientes de las instrucciones y las enseñanzas que luego no son aplicadas activamente en el plano externo, demuestra simplemente evadir la realidad. A no ser que las instrucciones del maestro obtengan una respuesta experimental, los lazos ashrámicos se aflojarán y con el tiempo el discípulo entrará en un intervalo (a veces muy prolongado, involucrando varias vidas), donde irá a la deriva, leyendo y pensando, inactivo, con absorta y placentera atención, sin sufrir el dolor de la realización.…” (128)

- - - - -

“El cese de los "grandes sonidos de los aspectos materiales" -el ruido de la guerra y de las explosiones y el clamor de la humanidad sufriente-, traerá una extraña y falsa paz que, al mismo tiempo, creará un canal para el acercamiento de las nuevas energías y fuerzas espirituales que -dirigidas por la Jerarquía- afluirán a la familia humana y traerán estímulo, receptividad y aspiración espirituales y una gran disposición hacia lo nuevo.…” (129)

- - - - -

 “Los discípulos son también sensibles a otros factores de naturaleza más subjetiva, siendo algunos de ellos los siguientes:



1. El vórtice astral o emocional que la humanidad estableció inevitablemente como resultado del dolor captado, a través del cual debe pasar el discípulo observador.…” (130)
           
- - - - -

“El trabajo de la red de luz y buena voluntad enfocado en el plano de la mente, consiste en utilizar este conocimiento a fin de afectar a la conciencia pública. Éstos son puntos que deberían ser simplificados y gradualmente enseñados con el más claro lenguaje a todos los miembros de Triángulos. El trabajo de Triángulos consiste en trabajar con las mentes de los hombres y con un factor empleado y explotado en todas partes por los dirigentes; el esfuerzo estriba en plasmar en las mentes ciertas ideas necesarias para el progreso humano. La gente reconoce la oscuridad y el sufrimiento actuales y, por lo tanto, dan la bienvenida a la luz; los hombres están cansados de odiar y luchar y, en consecuencia, dan la bienvenida a la buena voluntad.” (131)

- - - - -

“…El agotamiento de la emoción y su trasferencia -como fuerza- al corazón, para ser trasmutada allí en energía de amor, se emprendió simbólicamente durante la época en que la humanidad estaba desarrollando nuevos reconocimientos. La humanidad, mediante el agotamiento de la energía emocional (incidental a la agonía de la guerra), es actualmente mucho más consciente del corazón que en cualquier otro momento de su historia. ¿Llegaron ustedes a comprender esto y la oportunidad que se les presentó?



El mundo de los hombres estuvo sometido a tanta tensión y sufrimiento, que centenares de miles de personas en casi todos los países, "nada sentían" -real o imaginariamente- y el centro plexo solar no aceptaba o absorbía nada más. Al que sufría sólo le quedaba el consuelo de que los hombres de todas partes estaban en la misma situación y la participación en común del sufrimiento unió a todos los hombres, sin tener en cuenta nacionalidad, religión o clase.



Por lo tanto, por primera vez en la historia, la humanidad empezó a reconocer una fase definida de la universalidad; el género humano, como un todo, empezó a "participar en la reacción del corazón". Esto era tan general y agudo que el corazón -como irradiación motivadora- se convirtió en un punto de enfoque humano. Uno de los primeros frutos del sufrimiento universalmente compartido, apareció en la Tierra, y con su aparición disminuirá grandemente todo sufrimiento futuro." (132)

- - - - -

“Debe enseñarse a los discípulos el trabajo de presentación y de relación entre el tiempo y el acontecimiento. Un correcto sentido cronológico es algo que debe cultivar todo aquel que trabaja para la Jerarquía. Sin embargo, antes de poder realizarlo, debe él mismo reconocer y trabajar con ideas, aprender el método de acercamiento y el consiguiente empleo de la "nube de cosas conocibles" (a la que Patanjali se refiere) y luego traducir estas ideas, con las cuales hizo contacto, en ideales prácticos. A medida que transcurre el tiempo esta "nube" será más comúnmente reconocida; los científicos comenzarán a darse cuenta que esa nube es el verdadero origen o manantial de todas las ideas e inspiraciones que posibilitan su trabajo y también empezarán a desarrollar la técnica de la concentración dirigida, que les permitirá llegar a la fuente de las ideas y obtener beneficios de la misma.



Al principio se hace contacto con estas ideas como si fueran vagas percepciones o remotas profecías; cuando entran en contacto con ellas los eclesiásticos de cualquier religión mundial, estas ideas son normalmente interpretadas en forma demasiado literal, siendo por lo tanto engañosas, lo cual ha sido responsable de gran parte del sufrimiento del mundo. El método científico evita que el hombre de ciencia cometa ese error.” (133)

- - - - -

“La interpretación cristiana de la Voluntad de Dios y de la significación del sacrificio, se basa realmente en la rebeldía y negación humanas que sólo ve en la vida espiritual la ignorante aceptación de la inescrutable Voluntad divina; implica también la creencia en la necesidad de sentir dolor y sufrimiento por el sacrificio, en el sentido de repudiar totalmente todo lo que se ha considerado bueno y útil, deseable y placentero. Esta rebeldía ha matizado toda presentación de lo que los teólogos cristianos consideran como Voluntad de Dios, e implica la ineludible imposición de la Voluntad de una Deidad trascendental, conduciendo en forma inevitable (aunque no del todo concluyente) a la terrible y simbólica muerte del Cristo en la Cruz y a la dolorosa vida sacrificada del hombre espiritual. La iglesia ha dado mucha enseñanza sobre la necesidad de que la voluntad humana se someta a la voluntad divina; sin embargo, poco o nada enseña sobre el empleo gozoso de la voluntad del Cristo, inmanente en cada forma y peculiarmente activa en la forma de la humanidad, por lo tanto, susceptible de emplearse gozosa y comprensivamente. No contiene la idea de que el sacrificio significa infelicidad, ni de que es un proceso gozoso de "santificar" el deseo; los teólogos se niegan a reconocer que no captan ni comprenden que la liberación de la energía confinada y aprisionada en el plano astral, se convierte en servicio iluminado en los demás planos.” (134)

- - - - -

 “El tema de la redención (que subyace en todos los procesos iniciáticos) está oculto en las responsabilidades kármicas de Sanat Kumara; una etapa tras otra y una iniciación tras otra, el discípulo llega a comprender el significado de la redención. Ante todo aprende a redimir su triple personalidad; luego el concepto se amplía en líneas paralelas, a medida que trata de redimir a sus semejantes; posteriormente comparte el trabajo redentor vinculado a todo verdadero esfuerzo jerárquico y se convierte en "parte activa de un Ashrama redentor". En iniciaciones posteriores, y después de la quinta Iniciación de la Revelación, percibe con una nueva claridad algunas de las deudas kármicas que indujeron al Logos Planetario a crear este planeta de sufrimiento, angustia, dolor y lucha; entonces comprende (con alegría) que este pequeño planeta tiene esencialmente un propósito y técnicas excepcionales y que sobre y dentro de él; (si pudiera penetrar debajo de la superficie) se está llevando a cabo un gran experimento redentor; sus principales factores complementadores y agentes científicos son los "hijos de la mente que eligieron ser hijos de los hombres y, sin embargo, siguen siendo por toda la eternidad Hijos de Dios". Estos "hijos de la mente" fueron elegidos en esa legendaria época en que vino a la existencia el cuarto reino de la naturaleza, para desarrollar la ciencia de la redención. Hay una significación verdaderamente histórica y espiritualmente esotérica en las palabras de El Nuevo Testamento, de que "toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora..., aguardando la manifestación de los hijos de Dios". San Pablo se refiere en ella al propósito planetario y a la insistente decisión de los hijos de Dios, de que oportunamente -a medida que rediman la sustancia, la materia y la forma, probando así la posibilidad de esa redención por medio de sus propias personalidades transfiguradas- su recompensa podría ser la manifestación eventual como expresión de la divinidad. Con ese propósito y ese objetivo en vista, instituyeron el gran proceso evolutivo de la iniciación, estableciendo continuidad de revelación e iluminación. En realidad, el lapso en que se recibe la iniciación final, es simplemente la culminante y triunfal demostración de la comprensión y el propósito de todas las experiencias pasadas; el cumplimiento (por el Iniciador Uno) de la primera promesa hecha a los "hijos de la mente", cuando originalmente comenzaron su trabajo redentor, y que consiste en "una repentina y luminosa glorificación individual y su fusión con la gloria del todo durante la iniciación".” (135)


- - - - -


(126) Sección Uno. Instrucción Grupal. Agosto de 1942 (pág. 36)
(127) Sección Uno. Instrucción Grupal. Septiembre  de 1943 (pág. 40)
(128) Sección Uno. Instrucción Grupal. Septiembre  de 1943 (pág. 44)
(129) Sección Uno. Instrucción Grupal. Septiembre  de 1943 (pág. 45)
(130) Sección Uno. Instrucción Grupal. Enero  de 1946 (pág. 67)
(131) Sección Dos. Enseñanzas sobre la Meditación. Octava Parte (pág. 156)
(132) Sección Dos. Enseñanzas sobre la Meditación. Décima Parte. Primera Meditación... Control del Corazón... Trasferencia (pág. 164)
(133) Sección Dos. Enseñanzas sobre la Meditación. Décima Parte. Quinta Meditación... Precipitación... Recepción (pág. 169)
(134) Sección Tres. Enseñanzas sobre la Iniciación. Octava Parte. Puntos de Revelación. El Segundo Punto de Revelación: La Voluntad es una expresión de la Ley del Sacrificio. (pág. 332)
(135) Sección Tres. Enseñanzas sobre la Iniciación. Novena Parte. (pág. 336)