jueves, 18 de mayo de 2017

DIFERENCIAS ENTRE FELICIDAD, ALEGRÍA Y BEATITUD (Maestro D.K.) (*)


El presente texto ha sido extraído del libro "Tratado Sobre Magia Blanca" escrito por el Maestro D.K por medio de A.A.B.
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"Primero, la felicidad tiene su asiento en las emociones y es una reacción de la personalidad.
 
Segundo, la alegría es una cualidad del alma, sentida mentalmente cuando se efectúa el alineamiento.
 
Tercero, la beatitud es la naturaleza del espíritu, sobre lo cual es inútil hacer conjeturas, hasta que el alma se de cuenta de su unicidad con el Padre. Esta comprensión viene después de una etapa anterior, en la que el yo personal se unifica con el alma. Por lo tanto, la especulación y el análisis, respecto a la naturaleza de la beatitud, no son de ningún beneficio para el hombre común, cuyas metáforas y terminología tienen por fuerza que ser personales y están relacionadas con el mundo de los sentidos. ¿El aspirante se refiere a su felicidad o a su alegría? Si es a esta última, debe ser efecto de la conciencia y solidaridad grupales, de la unicidad con todos los seres y, después de todo, no puede ser interpretado en términos de felicidad. La felicidad llega cuando la personalidad cumple con esas condiciones que satisfacen una u otra parte de su naturaleza inferior; cuando se experimenta una sensación de bienestar físico, contentamiento con su propio medio ambiente, con las personas que lo rodean o con las oportunidades y contactos mentales. La felicidad constituye la meta del yo separado.
 
Sin embargo, cuando tratamos de vivir como almas, no tenemos en cuenta la satisfacción del hombre inferior, sentimos alegría en nuestras relaciones grupales y en esas condiciones que conducen a una mejor expresión de las almas de aquellos con quienes nos ponemos en contacto. El hecho de aportar alegría a otros, a fin de producir condiciones mediante las cuales puedan expresarse mejor, podrá tener un efecto físico cuando tratamos de mejorar sus condiciones materiales, o un efecto emocional cuando nuestra presencia les trae paz y los eleva, o un resultado intelectual cuando los estimulamos a pensar clara y comprensivamente. Pero en nosotros su efecto es de alegría por haber sido altruista y desinteresada nuestra acción y no depende de las circunstancias o estado social del aspirante. Se renuncia forzosamente a gran parte de la felicidad cuando la salud es mala, el medio ambiente difícil y el "karma acumulado durante muchas vidas" agobia, o cuando las dificultades de la familia, nación o raza, pesan sobre la personalidad sensible. No debe confundirse la alegría con la felicidad de la juventud o la satisfacción autocentrada de la persona egoísta o insensible, que se oculta detrás de sus deseos."


(*) Este artículo fue publicado en fecha 19/10/2014 en el blog "En Compañía del Alma"

4 comentarios:

  1. Me apoyo en estos dos fragmentos que nos dan pie al mejor entendimiento y a saber distinguir en nuestras actitudes y posibles decisiones:

    ""Primero, la felicidad tiene su asiento en las emociones y es una reacción de la personalidad.

    Segundo, la alegría es una cualidad del alma, sentida mentalmente cuando se efectúa el alineamiento."

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    1. El ser humano tiene tendencia a buscar la felicidad, aunque yo me atrevería a decir que más que la felicidad, lo que hace es rehuir del sufrimiento.

      Durante muchas vidas busca de que manera puede alcanzar esa ansiada felicidad, la cual desconoce que representa, pero su interior le impele a alcanzarla. Busca, y busca, y todo lo que en su primera impresión cree que puede contenerla, lo intenta poseer. Busca placeres, dinero, fama poder..., va poco a poco alcanzando todo aquello que ansía, pero cuando lo posee por largo tiempo (o vidas),descubre que no lo hace feliz. Sigue buscando y jamás alcanza esa felicidad, hasta que un día descubre (por mediación del alma) que cuando, en vez de buscar su propia felicidad, intenta facilitarla a sus semejantes, es cuando realmente se siente satisfecho.

      Hacer el bien en los otros, es lo que nos proporciona la felicidad, aunque llegados a ese punto, como dice el Tibetano, ya no estamos expresando felicidad sino la alegría propia del alma.

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  2. En una gran mayoría todos los seres humanos buscamos la felicidad y aunque sea personal es comprensible que sea así, pues desdichadamente existe mucha incomprensión e infelicidad en el mundo.
    Todo estado de consciencia tiene sus grados, como muy bien se explica en el artículo y no podemos experimentar uno de ellos si no hemos vivido anteriormente por propia experiencia lo que significa y a donde nos conduce la que nos precede.
    La experiencia es necesaria, es la única forma de poder llegar a la comprensión superior de que estos tres estados de consciencia forman parte de un único Sendero.

    Al experimentar la alegría que es producto del Alma, no se tiene ningún motivo concreto para ello, es el estado natural del Alma que ama y no retiene de nada. Esta alegría surge del corazón y del amor totalmente impersonal y desinteresado. Ésta es la alegría que trae la paz i nos abre los ojos a la belleza que subyace en todo ser creado.

    Gracias Dani

    Un fuerte abrazo

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    1. Gracias Marta por tus reflexiones que amplían y ayudan a entender mejor el tema.

      Un fuerte abrazo

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