jueves, 5 de enero de 2017

EL SIMBOLISMO DE LOS REYES DE ORIENTE Y SUS REGALOS

 
 
"Cuando Cristo vino, quienes tenían visión y estaban preparados dijeron: "Su estrella hemos visto en el Oriente y venimos a adorarle". Ese signo se dio a los pocos que estaban preparados y que hicieron el necesario viaje a Belén. Pero otro signo, visto por muchos, fue dado por el ángel del Señor a los pastores que vigilaban el campo esa noche. "Esto os servirá de señal; hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre". Esta señal se dio a los dos o tres que vigilaban, dispuestos a consagrar todo lo que poseían, y que percibieron el destello de la estrella de la iniciación y se apresuraron a encaminarse a la cámara iniciática. La mayoría que estaba interesada y atenta, necesitaba una señal más concreta y fácil de ser interpretada, por eso se les dijo que fueran a ver al infante y a su madre. Su actitud se expresa en las palabras: 'Pasemos, pues, hasta Belén y veamos esto que ha sucedido". Pero los tres que comprendieron, fueron a adorar y a dar.
 
Cuando vieron brillar la estrella, los tres Reyes emprendieron el viaje, y cargados de regalos llegaron a Belén. Son los símbolos de esos discípulos en el mundo que están hoy dispuestos a prepararse para recibir la primera iniciación; trasmutar su conocimiento en sabiduría y ofrecer todo lo que poseen al Cristo interno.
 
 Los regalos que llevaban constituyen el tipo específico de disciplina que debe seguirse a fin de entregar al Cristo, en el momento del nuevo nacimiento, dones que simbolizarán lo realizado. Los tres Reyes ofrecieron al infante Jesús tres regalos   oro, incienso y mirra. Analicemos por un momento la importancia específica que éstos tienen para el futuro iniciado individual. Los esoteristas dicen que el hombre es de naturaleza triple y esta verdad está apoyada por los sicólogos con sus investigaciones y experimentos. El hombre es un cuerpo físico viviente, una suma total de reacciones emocionales y también ese algo misterioso que llamamos mente. Las tres partes del hombre: física, emocional y mental, tienen que ofrecerse en sacrificio y adoración, como dádiva voluntaria al “Cristo interno", antes que el Cristo pueda expresarse por medio del discípulo y del iniciado, como Él anhela hacerlo. El oro es un símbolo de la naturaleza material que debe ser consagrado al servicio de Dios y del hombre. El incienso simboliza la naturaleza emocional, con sus aspiraciones, deseos y anhelos, y esta aspiración debe elevarse, como el incienso, hasta los pies de Dios. El incienso es también símbolo de purificación, ese fuego que consume toda la escoria y deja la esencia para que Dios la bendiga. La mirra o la amargura, se relaciona con la mente. Por medio de la mente sufrimos como seres humanos, y cuanto más progresa la raza y se desarrolla la mente, tanto mayor es nuestra capacidad de sufrimiento. Pero cuando el sufrimiento se ve en su verdadera luz y se lo dedica a la divinidad, puede empleárselo como instrumento de mayor acercamiento a Dios. Entonces podemos ofrecer a Dios ese raro y maravilloso don de una mente que ha alcanzado la sabiduría por el dolor, y de un Corazón que se ha hecho bondadoso por la zozobra y las dificultades superadas."
 
- De Belén al Calvario -
 
CAPÍTULO II. LA PRIMERA INICIACIÓN...
EL NACIMIENTO EN BELÉN

4 comentarios:

  1. Un pequeño-gran documento que nos expone como ante el nacimiento de Jesús que también incluye la encarnación de la energía Crística en Jesús, cada cual va recibiendo las señales oportunas para poder localizar dónde está el recién nacido. No ve las señales quien no está alerta y preparado para recibirlas. El nacimiento es el símbolo de la primera Iniciación y destaco este fragmento: "Las tres partes del hombre: física, emocional y mental, tienen que ofrecerse en sacrificio y adoración, como dádiva voluntaria al “Cristo interno", antes que el Cristo pueda expresarse por medio del discípulo y del iniciado, como Él anhela hacerlo. El oro es un símbolo de la naturaleza material que debe ser consagrado al servicio de Dios y del hombre. El incienso simboliza la naturaleza emocional, con sus aspiraciones, deseos y anhelos, y esta aspiración debe elevarse, como el incienso, hasta los pies de Dios. El incienso es también símbolo de purificación, ese fuego que consume toda la escoria y deja la esencia para que Dios la bendiga. La mirra o la amargura, se relaciona con la mente.

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    1. Ciertamente, para que la conciencia Crística pueda estar a nuestro alcance primero debemos purificar nuestros cuerpos y convertirlos en herramientas útiles para los Propósitos Divinos. Hemos de llegar a ser luces de la Luz, conciencias del Amor y fracciones del Todo.

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  2. Un artículo muy adecuado en estos días navideños Dani.

    Todas las enseñanzas esotéricas y religiosas siempre se han presentado de forma simbólica tal como nos lo expone Alice Bailey.

    Hay otro ejemplo muy simbólico relacionado con el mismo tema, se trata de la adoración de los tres Reyes Magos al Niño Jesús, cada cual ofreciéndole sus dones, pero no se refiere únicamente a los cuerpos debidamente purificados el símbolo va mucho más allá.

    ¿Porqué cada Rey pertenece a una raza distinta y además se los denomina "Magos"? uno es el rei blanco, luego el rubio o amarillo y el otro el rei negro.
    Pues simplemente porqué no son los regalos que ofrecen al Niño (los cuerpos purificados) lo más importante, sinó que cada Rei representa a las tres razas que han evolucionado en el planeta en esta cuarta ronda (o están en proceso de hacerlo).
    El Rei negro simboliza a la raza Lemur, el amarillo a la Raza Atlante y el blanco a la raza Aria.
    Los tres llegan juntos a la Cueva donde el Niño Dios ha nacido, no vienen por separado. El Oro, el Incienso y la Mirra, tal como dice el artículo, son sus cuerpos purificados e integrados, habiendo conquistado cada uno de ellos la meta que su raza demandaba.
    La raza negra perfeccionó y logró la belleza del cuerpo físico. La Atlante desarrolló al máximo la sensibilidad astral y la raza blanca está intentando desarrollar la mente en todos sus niveles.
    Los seres avanzados del mundo, sean blancos, amarillos o negros,(porqué el color de la piel no tiene nada que ver con la consciencia adquirida actualmente) son guiados por su Estrella, el Ángel solar, su Yo superior. Ésta es la Estrella de Belén, el objetivo que todos perseguimos a partir del momento en que elevamos la vista al cielo.

    Gracias Dani,

    Un fuerte abrazo

    Pd.
    Perdona mi tardanza en hacer el comentario,
    no me ha sido posible hacerlo antes.

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    1. Gracias Marta por ampliarnos el tema y ofrecernos una visión más amplia del simbolismo de los reyes de oriente.

      Un fuerte abrazo

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